Aún no fue indagada por la Justicia la familia macabra de Puerto Deseado

Se conocieron ayer otros detalles sobre el horrendo episodio ocurrido el lunes en Puerto Deseado cuando arrojaron el cadáver de un niño desde un edificio de departamentos ante el inminente allanamiento que iba a realizar la policía.

Caleta Olivia (Agencia)
Al cierre de esta edición, el cuerpo forense de la policía realizaba los exámenes médicos pertinentes para establecer cuestiones relativas al tiempo y origen del cadáver que estaba en avanzado estado de putrefacción y que, de acuerdo la habrían contado algunos vecinos, era utilizado como juguete por el hijo menor de la familia que reside en el segundo piso de la Escalera 33 del barrio 330 viviendas.
Este medio tuvo acceso a información por la cual la policía realiza un informe que aun no llegó al Juzgado de Instrucción deseadense y que da cuenta de algunos pormenores de la familia a quienes los mismos vecinos califican de «macabra».
Las sospechas de otros residentes en el mismo barrio se confirmaron cuando amigos del menor dieron aviso a sus padres y estos a la policía, acerca de que el chico tenía un cuerpo momificado en su habitación.
Efectivos policiales que participaron luego del allanamiento informaron extraoficialmente a Diario Patagónico que al ingresar a la vivienda «el aire estaba enrarecido por un tenue olor a osamenta» y que la situación era «bizarra» porque ni el interior del departamento ni sus moradores tenían características extrañas.
Por el contrario, el inmueble relucía y tanto la madre que se desempeña como empleada municipal, como su hijo y sobrino presente, no mostraban signos de alteraciones mentales a simple vista.

HUMOR NEGRO
Consultado sobre qué actitud había tomado esta familia cuando la policía conoció su desgraciado secreto, un alto jefe policial manifestó que además de tirar el cuerpo del bebé por la ventana, «la madre se reía y mencionaba que no sabía que su hijo tenía eso en la habitación».
Esta actitud indignó aun más a los efectivos quienes debieron recoger un brazo de la criatura tirado en el piso del living, en tanto que el resto del cuerpo profanado se enfriaba en el pasto seco de un patio interno.

"QUE SE VAYAN"
En la mañana de ayer, los medios radiales de esa localidad no salían de su estupor y fueron receptores de las muestras de indignación de los vecinos. Algunos pedían que esa gente sea desterrada de Puerto Deseado y otros exigían y hasta se mostraban extrañados por qué la justicia no había ordenado detenciones.
Pero en la jornada de ayer hubo más sorpresas: por la tarde se conoció la noticia de que la «familia macabra» había efectuado una denuncia penal por robo a los efectivos policiales que participaron del allanamiento, aduciendo que había un faltante importante de dinero y cosas de valor en la casa.
Ante esta circunstancia pudo saberse también que la fuerza policial, a través de los medios que correspondan. También harían  una presentación por calumnias e injurias.

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