Caleta Olivia (agencia)
Enrique Balbi respondió durante casi seis horas a una batería de preguntas que le hicieron tanto la magistrada caletense como el fiscal federal Lucas Colla y el abogado querellante Luis Tagliapietra.
Arribó al edificio del juzgado minutos después de las 8 de ayer con indumentaria civil, acompañado por el jefe del área Asuntos Institucionales, contralmirante Dardo Rubén Difalco, pero este no ingresó a la sala de audiencias.
Antes de retirarse para emprender viaje hacia el aeropuerto de Comdoro Rivadavia y de allí a Buenos Aires en un vuelo comercial de línea, Balbi accedió a dialogar con las prensa.
En principio, como se preveía, dijo que debido la reserva de información de la causa no podía dar precisiones sobre las preguntas que le hicieron y de sus respuestas.
No obstante consideró que la convocatoria que le hizo la jueza Yáñez era lógica por su condición de vocero naval y submarinista y además esperaba que con su testimonio contribuyera a que se pueda dilucidar qué le pasó a la nave desparecida con su tripulación el 15 de noviembre de 2017 frente al golfo San Jorge.
DELICADO INFORME SOBRE DESPERFECTOS
Inmediatamente después, al ser consultado por El Patagónico si podía hablar sobre un informe que la propia Armada le remitió a la jueza Yáñez sobre una serie de anomalías y defectos de funcionamiento que se detectaron en el San Juan en diciembre de 2016, dijo que no iba a responder sobre ello justamente porque esa fue una pregunta que se le hizo durante su testimonio y consecuentemente iba a mantener la reserva de caso.
Al respecto vale recordar que, según lo declaró públicamente la magistrada, se constató que a raíz de esos desperfectos de operatividad se recomendaba su inmediata solución aunque restaba evaluar si los mismos ponían en riesgo a la tripulación.
Más adelante se le preguntó que sabía de una supuesta comunicación emitida desde el submarino varias horas después de que un organismo internacional advirtiera que registró una explosión no nuclear de acuerdo al análisis de ondas hidroacústicas.
Al respecto indicó que a raíz de ese hecho, dos buques se dirigieron hacia un área ubicada más al norte de la zona de búsqueda para verificar novedades pero operativamente no se halló nada.
Ante otra requisitoria negó terminantemente que alguien lo presionó toda vez que emitía sus partes diarios a través de cadenas de televisión y otros medios periodísticos.
“Todo se dijo con verdad y transparencia” afirmó el vocero. Recordó que se iban reportando todas las novedades que surgían desde el hallazgo de un salvavidas (que no pertenecía al submarino) hasta el avistaje una supuesta bengala, aparición de basura en la superficie del mar e incluso golpes o ruidos biológicos, descartándose todo ello, a excepción de la anomalía referida al evento hidroacústico.
“ME QUEBRÉ VARIAS VECES”
Balbi tripuló tres submarinos en su trayectoria naval habiendo sido segundo comandante de San Juan y del Santa Cruz y comandante de Salta, tras lo cual se desempeñó como director de la Escuela de Submarinos y Buceo, por lo que gran parte de los 44 oficiales y suboficiales desaparecidos fueron sus alumnos.
Por esa razón, el sentimiento de tristeza que lo embargaba era enorme y “si usted me pregunta si me quebré le respondo que me quebré varias veces”, le dijo a El Patagónico.
Informó que la búsqueda del submarino continuará hoy luego de que mejoren las condiciones hidrometeorológicas y que un buque se aprestaba a partir desde el puerto de Buenos Aires y otros dos desde Puerto Madryn, donde recalaron para reabastecerse.
Asimismo no descartó que se contraten servicios de empresas navieras privadas para reforzar esa tarea, para lo cual hay que evaluar costos, pero ello será definido entre las superioridad de la Armada y el Ministerio de Defensa de la Nación, argumentó.
