Balearon a una mujer en las 1008 Viviendas pero no quiso denunciar

La víctima de la agresión fue la hermana de Kevin Oñativia, el joven asesinado el 18 de noviembre del año pasado en el barrio Abel Amaya. El ataque se produjo el martes por la tarde en el polideportivo de las 1008 Viviendas, tres días después de que el sábado a la madrugada balearan a Nehemías Rúa, uno de los procesados por el homicidio del adolescente. La policía presume que la agresión contra la mujer fue un ajuste de cuentas, pero la víctima no quiso denunciar, indicaron fuentes judiciales.

El martes sobre las 20 una mujer de 22 años fue trasladada al Hospital Regional con una herida en una de sus piernas. Fue identificada por personal policial como Soledad Oñativia, quien sufrió una herida a la altura del gemelo.

La víctima le relató a los efectivos policiales que cuando caminaba por el polideportivo del barrio 30 de Octubre fue interceptada por dos hombres a los que no conoce y de los que tampoco recuerda sus rasgos. Describió que uno de ellos le disparó, pero que no le robaron nada.

Sin embargo, indicaron fuentes judiciales, la mujer se negó a denunciar penalmente la agresión. Afirmó que no recordaba las características del arma de fuego ni de los agresores.

Los médicos informaron que la herida sufrida por la mujer tiene orificio de entrada y salida, pero no afectó la parte ósea de la pierna.

Según informaron fuentes policiales, Soledad Oñativia es hermana de Kevin Oñativia, el adolescente que fue asesinado el 18 de noviembre de 2018 en el barrio Abel Amaya.

Por ese homicidio están procesados, C.F.T. -un menor de edad que cumple arresto en el Centro de Orientación Socioeducativa (COSE) de Trelew- en carácter de presunto autor y Nehemías Rúa, quien se encuentra en libertad con prohibición de acercamiento a los familiares de la víctima. Este último se encuentra imputado en la causa por presuntas “amenazas agravadas por el uso de arma de fuego”.

El homicidio investigado se produjo alrededor de las 22:40 del 18 de noviembre de 2018. Kevin Oñativia caminaba por la calle Medrano del barrio Abel Amaya junto a un amigo. Según la imputación de la Fiscalía, Rúa y C.F.T. aparecieron a bordo de un coche de color negro. Primero descendió Rúa y luego C.F.T. Ambos esgrimían armas de fuego y amenazaron a Oñativia por una disputa que se había generado días anteriores.

De acuerdo a la acusación de la Fiscalía, C.F.T. efectuó dos disparos, aparentemente con un arma calibre 22 milímetros. Uno de ellos impactó en el cuerpo de Oñativia, provocándole la muerte de forma inmediata, por traumatismo craneoencefálico.

Según el mismo relato de la parte acusadora, luego de los disparos Rúa le manifestó a C.F.T.: “eh, no era para tanto”. Seguidamente ambos subieron al auto y escaparon.

El caso fue calificado en forma provisoria para C.F.T. como “homicidio agravado por el uso de arma de fuego” en calidad de autor y para Nehemías Rúa como “amenazas agravadas por el uso de arma de fuego” también como autor.

El sábado último a Nehemías Rúa lo balearon en una vivienda de Cerro Colorado al 3300 y sufrió una herida en el omoplato izquierdo.

Estaba con otros dos jóvenes en el interior de ese domicilio cuando sobre las 2:50 se hicieron presentes dos hombres que efectuaron disparos en el interior de la casa para luego escapar por la calle Juana Azurduy mientras disparaban al aire. Luego ingresaron a una casa situada a tres cuadras del lugar de la agresión.

Investigadores policiales presumen que el ataque perpetrado el último martes contra la mujer podría tratarse de un ajuste de cuentas relacionado con la anterior agresión.

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