Banquina Politica

Pez muerto
Dolorido por las críticas que lanzaron el senador Gerardo Morales y la cúpula de radicales que se encolumnó detrás de Raúl Barneche, el actual diputado provincial Carlos Relly no tuvo reparos a la hora de contestarle a sus propios correligionarios.
Así fue como castigó con dureza a Morales, sobre quien dijo «no tiene autoridad moral ni intelectual para pedir una sanción a legisladores chubutenses. Es más, ni siquiera fue capaz de hacer un proyecto radical a nivel nacional y se enganchó como un pez muerto de hambre del peronista Roberto Lavagna».
Relly también les recordó a sus críticos de la UCR que «aunque me quieran desafiliar, voy a ser radical toda mi vida».

Una multa con amor
Fueron varios los funcionarios que se sintieron mal por la denuncia pública que a fines de julio hizo un inspector municipal que, tras labrarle infracciones de tránsito a vehículos oficiales, fuera demorado por la policía de la Seccional Tercera.
Y fueron varios también los que se quedaron atorados con la comida el último martes a la noche, cuando en la cena organizada por dos agrupaciones del PJ -en honor al candidato a intendente Martín Buzzi- cantó un hombre que, artísticamente, se hace llamar «Héctor, El Romántico».
Lo curioso es que el intérprete de voz melódica era ni más ni memos que el mismo inspector Héctor Soto, aquel celoso custodio de quienes estacionan en doble fila. «Y bueno, ¿qué querés? El movimiento es amplio y así como un día te ‘sacude’, al otro te invita a cantar», dijo un observador, el mismo que -memorioso- recordó que Soto fue uno de los seleccionados por el mítico Roberto Galán, durante un concurso que celebró en el gimnasio municipal en 1999.

Invitados "vip"
En esa misma cena, organizada por las agrupaciones peronistas Hermanos de Pie y el sector de Unidad y Esfuerzo, fue curioso el accionar del servicio de seguridad privada que había en el lugar.
La cena show tuvo lugar en las instalaciones de Los Años Dorados, de calle Viamonte al 800, y a cada uno de los visitantes se les pedía la tarjeta de invitación.
Hubo algunos que se la olvidaron, la perdieron, o bien que sólo fueron para acompañar a algunos de los selectos invitados.
Justamente, el personal de la entrada reiteraba que el acceso sólo estaba permitido para «300 invitados vip».
Cuando quedaban apenas 50 lugares y ya era inminente la llegada de los candidatos Martín Buzzi, Sergio Bohe y los aspirantes al Concejo, irrumpió en escena una fracción de la barra de fierro del club Huracán. Los muchachos llegaron con las camisetas rojas y blancas, banderas del globito y entonando cánticos futboleros con arreglos peronistas.
El de la puerta no tuvo más remedio que hacerse a un costado y limitarse a ver cómo entraban los integrantes de la barra que parece eran parte de los selectos invitados.

Y volvió una tarde
La polifuncional colaboradora del municipio, Claudia Stella, volvió la pasada semana a ocupar un cargo en el gabinete municipal. Después de haber sido fugaz secretaria de Gobierno y coordinadora del Plan de Reempadronamiento de expedientes en el área de Tierras, Stella se desempeña ahora como asesora en la Subsecretaría de Legal y Técnica.
Por eso, su presencia en el primer piso municipal se dimensionó cuando circuló el rumor, el pasado miércoles, de que el titular del área, Eduardo Bernal, había decidido dar un paso al costado.
Gracias a las gestiones del propio intendente y de otros colaboradores del gabinete, finalmente Bernal retornó a su despacho y calmó las aguas municipales.

Buena conducta
Una difícil misión tuvieron los apoderados de la lista integrada por referentes comunistas y humanistas de Comodoro Rivadavia. El problema se suscitó cuando el Tribunal Electoral pidió a los partidos locales que cada uno de los candidatos presentara certificado de antecedentes y entonces comenzó la carrera contra reloj para tramitarlos.
Sin dudas el mayor problema lo tuvo la coalición que lidera la comunista Elena González, quien desde hace tres semanas está en Europa por cuestiones personales y no pudo llegar a tiempo para cumplir con este nuevo requisito.
Sus camaradas pidieron prórroga en esta ciudad y por ahora el Tribunal lo está analizando. Lo concreto es que a la referente del PC no la dejaron descansar tranquila en las playas españolas.

Encestando votos
Los dirigentes del club Gimnasia y Esgrima de Comodoro Rivadavia le obsequiaron una camiseta de básquet al gobernador Mario Das Neves.
La casaca color blanco con vivos verdes tenía una visible leyenda que rezaba «Das Neves 2011», lo que se prestó indudablemente para una doble o triple lectura.
Algunos infirieron que se trata del número que el gobernador debería usar para salir a jugar a la cancha, mientras otros consideraron que podría tratarse de un adelanto electoralista presidencial. Eso sí, todos coincidieron en que, a la hora de conseguir sponsors para seguir en la Liga, ningún gesto está demás.

El "maestro" en el rincón
Noche de jueves en el Austral Hotel. El gobernador de Chubut, Mario Das Neves, cena con empresarios locales de distintos rubros. Lo acompaña en la mesa principal su candidato a intendente, Martín Buzzi.
Eran aproximadamente las 21:30 cuando comenzaron a llegar los primeros comensales. Saludo va, saludo viene, antes de ingresar al salón fueron varios los que se sorprendieron con una presencia en especial.
Impertérrito, con su sonrisa habitual, elegantemente vestido y con cabello y barba emprolijados, el autodenominado «maestro de periodistas» departía amigablemente con un ex compañero de trabajo. «¿A qué empresa representará...?», se preguntaron algunos.
Después parece que todos se olvidaron de la cuestión y comenzaron a ubicarse en sus sitios predeterminados. Menos él que -según cuentan- quedó en un rincón, de pie junto a su ex compañero, esperando que le armaran una mesa de ocasión. Es que al parecer no figuraba entre los invitados originales.
Tal vez sintiéndose demasiado expuesto, el «maestro» optó en ese momento en hacer mutis por el foro. ¿Habrá sido la dulce venganza de aquellos que hasta no hace mucho eran objeto de sus furibundas críticas? Mmmmmm.

Bigotes de primera
Al senador pareció no importarle demasiado haber perdido la interna de su partido, ni tampoco que la gente le haya dado la espalda. Sabe asumirlo y sigue luchando para que la gente cobre más y pueda al menos viajar a Buenos Aires en bussines como lo hace él habitualmente a un costo de $900, por un solo tramo que por supuesto no salen de su bolsillo.

El reverendo dio clases
Esta semana en Caleta Olivia el tema central fue lo que pasó hace ocho días en la Cámara de Comercio de Comodoro Rivadavia. Tal es así que el conductor de un programa radial convocó al elegante candidato a diputado nacional por la UCR de Chubut, Gustavo Menna, para hablar sobre lo que ahí sucedió.
También en ese espacio fue convocado el integrante del gremio de petroleros privados, Carlos Gómez. «El reverendo» -como suelen llamarlo los amigos- no dio lugar a réplica de ningún tipo ya que literalmente «paseó» al conductor por lo que signfico la política petrolera del país desde 1983 hasta estos días, dando una clase a su interlocutor. Dicen que Don Gómez -candidato a diputado provincial en Chubut- prometió recomendarle el seminario donde estudió de joven.

¿Hasta cuándo?
La conversación se escuchó en la esquina de la célebre confiteria «Mónaco», de Río Gallegos, reducto donde suelen encontrarse políticos, opinólogos, empresarios, estudiantes y algún que otro jubilado que entre café y café intercambian opiniones.
En una mesa, dos hombres de avanzada edad comentaban lo que ocurría a metros de allí cuando un grupo de 200 personas encerró e intentó dar vuelta una camioneta propiedad del ex ministro Daniel Varizat, con este adentro.
«Ya no se puede más con esto», dijo uno de los hombres. «Todo se había calmado y otra vez empezamos con la violencia. No puede ser que caminar en esta ciudad sea para que cualquiera se acerque y si piensa distinto, a vos te quiera pegar», agregó.
«Si esto sigue así -acotó su interlocutor-, ya estoy jubilado pero me voy a vivir a otro lado, aunque me duela y tenga que darle la derecha a los que son violentos».

Sale al ruedo
José Córdoba jugará su carta: otra vez el barbado diputado nacional será candidato a intendente de Caleta Olivia.
Lo que no sabe todavía es qué lista de concejales llevará, pero ya hay muchos que hacen cola para tratar que los tenga en cuenta.

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