Barrio Moure, ejemplo de la regularización de servicios
El ex concejal Carlos Vargas, quien hoy está a cargo de la Subsecretaría Municipal de Hábitat y Viviendas, fue un referente de la toma de tierras a comienzos de la década de 1990, como uno de los fundadores del barrio Moure.
Recuerda que los comienzos del barrio fueron duros. Tuvieron que soportar inviernos con muy bajas temperaturas y con la necesidad de poder contar con los servicios públicos. Una primera medida para calmar la necesidad de la gente fue instalar cuatro medidores comunitarios donde la Sociedad Cooperativa Popular Limitada buscaba satisfacer la demanda de 300 familias.
"Decidimos repartir los gastos entre todos. La gente aceptó pagar en primera mano. El primer mes pagó toda la gente menos cuatro familias e hicimos una excepción porque entendíamos su situación, pero el problema se fue incrementando y al segundo mes ya no pudieron pagar 16 familias y al otro mes fueron 40. Esto nos llevó a un deterioro progresivo que al año ya la gente no pagaba y llegamos a tener una deuda de 90 mil dólares con la cooperativa", dimensionó Vargas.
El ex vecinalista sostuvo que el gobernador de ese momento, Carlos Maestro, se acercó al barrio y gestionó la regularización de los servicios básicos. "Fue un gran gesto de humanidad porque nos ayudó con la deuda y nos dijo que nos quedáramos tranquilos que íbamos a tener luz y gas. En el medio de la firma del convenio también nos aseguró las obras para tener agua potable porque vio cómo los vecinos caminaban para conseguir el servicio", describió.
"Nosotros tuvimos los servicios por el acompañamiento de la gente porque estuvimos todos juntos y es lo necesario para que te puedan dar los servicios. Además, tenés que tener una decisión política fuerte porque si no todo queda en la nada", opinó.
"Decidimos repartir los gastos entre todos. La gente aceptó pagar en primera mano. El primer mes pagó toda la gente menos cuatro familias e hicimos una excepción porque entendíamos su situación, pero el problema se fue incrementando y al segundo mes ya no pudieron pagar 16 familias y al otro mes fueron 40. Esto nos llevó a un deterioro progresivo que al año ya la gente no pagaba y llegamos a tener una deuda de 90 mil dólares con la cooperativa", dimensionó Vargas.
El ex vecinalista sostuvo que el gobernador de ese momento, Carlos Maestro, se acercó al barrio y gestionó la regularización de los servicios básicos. "Fue un gran gesto de humanidad porque nos ayudó con la deuda y nos dijo que nos quedáramos tranquilos que íbamos a tener luz y gas. En el medio de la firma del convenio también nos aseguró las obras para tener agua potable porque vio cómo los vecinos caminaban para conseguir el servicio", describió.
"Nosotros tuvimos los servicios por el acompañamiento de la gente porque estuvimos todos juntos y es lo necesario para que te puedan dar los servicios. Además, tenés que tener una decisión política fuerte porque si no todo queda en la nada", opinó.
