Barrios de zona norte padecen el paro de Transporte Diadema

La interrupción total del servicio desde la tarde del viernes afecta a miles de usuarios. Aunque los residentes entienden la crítica situación de los trabajadores, demandan alternativas de transporte.

El paro por tiempo indeterminado que mantiene paralizado el servicio de Transporte Diadema desde la tarde del viernes generó un fuerte malestar entre los vecinos de la zona norte de Comodoro Rivadavia, quienes aseguran haberse convertido en “rehenes” de un conflicto que los afecta de manera directa.

La medida de fuerza comenzó alrededor de las 15 horas del viernes 5 y dejó sin transporte público a usuarios de los barrios René Favaloro, Km. 17, Km. 18, Centenario, Astra y Diadema, entre otros sectores que dependen exclusivamente de esta línea para trasladarse hacia el centro y la zona sur de la ciudad.

Una de las voces que expresó el descontento fue la presidenta de la Asociación Vecinal René Favaloro, Graciela Carrizo, quien cuestionó la falta de previsión y el impacto que la decisión tuvo sobre cientos de trabajadores, estudiantes y vecinos que utilizan diariamente el servicio.

“Nos encontramos con la sorpresa de que a las tres de la tarde anunciaron un paro por tiempo indeterminado. Entendemos la situación de los empleados, pero no nos parece la forma de dejar sin servicio a los usuarios”, sostuvo.

De acuerdo con la información trascendida, el conflicto estaría vinculado al atraso en el pago de salarios. Ante la falta de acreditación de los haberes, los choferes habrían decidido iniciar una retención de servicios.

Sin embargo, para los usuarios el problema excede la disputa entre la empresa y los trabajadores. Carrizo señaló que los vecinos terminan siendo los principales perjudicados cada vez que se produce una interrupción del transporte público.

“Seguimos siendo rehenes de todos. Entiendo que es una cadena, que hay cuestiones económicas y administrativas detrás, pero siempre termina pagando las consecuencias el vecino”, afirmó.

La dirigente barrial indicó además que numerosos habitantes de la zona norte tuvieron dificultades para asistir a sus lugares de trabajo, realizar trámites o concurrir a turnos médicos programados.

“Hay gente que tenía que ir a trabajar, hacerse estudios o asistir a consultas médicas y directamente no pudo hacerlo. No todos cuentan con alternativas para trasladarse”, remarcó.

La ausencia total de colectivos obligó a muchos vecinos a recurrir a servicios de transporte particulares, aunque los costos resultan inaccesibles para gran parte de las familias.

En ese sentido, Carrizo relató una situación personal ocurrida durante las primeras horas del conflicto. “Tuve que enviar a mi hija a la zona sur y un viaje en Uber costaba 17 mil pesos. Es una locura. Pude resolver la ida, pero después hubo que buscar otra forma para regresar porque no había colectivo”, comentó.

Asimismo, advirtió que muchos vecinos no pueden afrontar ese gasto adicional y quedan prácticamente aislados mientras se extienda la medida de fuerza. “¿Qué hacen los vecinos que no tienen ese dinero? Esa es la pregunta que nadie responde”, planteó.

Más allá de respaldar el reclamo salarial de los trabajadores, desde la vecinal consideran que debería existir algún esquema de contingencia que permita garantizar una prestación mínima del servicio.

“De última podrían haber dejado una guardia mínima. Que los colectivos pasaran con menos frecuencia, cada dos horas si quieren, pero no dejar completamente sin servicio a toda una zona de la ciudad”, expresó Carrizo.

La referente barrial sostuvo además que los usuarios suelen mostrar comprensión frente a los problemas que atraviesa el sistema de transporte, aunque reclamó la misma consideración por parte de quienes toman las decisiones.

Hasta el momento, no existe una confirmación oficial sobre cuándo podría restablecerse el servicio. Mientras continúan las negociaciones para destrabar el conflicto salarial, miles de vecinos permanecen sin una alternativa de transporte público para conectarse con el resto de la ciudad.