Tal como ocurrió en otras temporadas de verano en la ciudad una vez más las libélulas, esta particular especie de paleóptero, volvieron a aparecer masivamente en la ciudad de Comodoro Rivadavia cambiando notablemente el paisaje. Estos insectos no pueden plegar las alas sobre el abdomen y se caracterizan por sus grandes ojos multifacetados, sus dos pares de fuertes alas transparentes y por su abdomen alargado.
Para la aparición de este tipo de insecto hay una serie de condiciones que se debieron combinar , por un lado la temperatura y también la humedad, ambas variables muy altas en los últimos días.
La bióloga Silvia González, tiempo atrás en diálogo con este medio al respecto de este tipo de fenómeno y explicó que el hábitat natural de las libélulas se encuentra en las cercanías de lagos, charcos, ríos y tierras pantanosas, ya que sus ninfas son acuáticas.
De este modo se explica que la mayor concentración de libelulas se dé en proximidad a bulevares donde hay una importante cantidad de árboles en zonas de los barrios Roca y Pueyrredón.
La bióloga aseguró que “poseen una estructura anatómica maravillosa. El cuerpo frágil y las alas largas y delgadas hacen de la libélula uno de los insectos más veloces”.
Además, aclaró que las libélulas no pican a los seres humanos y son valiosas como depredadores controlando las poblaciones de mosquitos y moscas, los cuales son transmisores de enfermedades como el dengue y la gastroenteritis.
Otro dato curioso es que las libélulas "no tienen un predador natural pudiendo ser atacadas por algunas aves o pequeños reptiles como nuestra lagartija".
