Bodega Santiago Graffigna, cuna vitivinícola de San Juan y Argentina
En noviembre de 2003 la casa inauguró su Museo para preservar el patrimonio y legado de los fundadores y compartir su rica historia de 142 años. El mismo cuenta con un auditorio y una sala de máquinas y un Wine Bar, para quienes deseen degustar los vinos o llevarse un recuerdo de su visita.
Históricamente San Juan fue considerada una provincia dedicada a la producción de vinos de mesa. Sin embargo, desde hace unos diez años, su industria vitivinícola se encuentra en plena reconversión hacia la elaboración de vinos finos y de alta gama. Allí, en Desamparados, Colón 1342 Norte, se encuentra Bodega Santiago Graffigna, una de las pioneras en la actividad vitivinícola de la zona, que en 2003 inauguró su propio museo con el objetivo de preservar su patrimonio histórico y el legado de la familia fundadora, la cual participó en la recopilación de información, archivos fotográficos, de sonido y fílmicos y en la transmisión oral de relatos espontáneos.
En 1870 Santiago Graffigna fundó la bodega, él mismo 15 años después lideró la expansión del ferrocarril de la provincia parar poder aumentar la producción de vino. El hombre fue un innovador ya que en 1923, esta casa fue la primera en utilizar la gravedad para la elaboración de este producto y en 1939 se realizó la “Radio del vino”, primera transmisión fuera de Buenos Aires.
Hoy la bodega pertenece a Allied Domecq, quien la adquirió en 1980, luego de que la familia decidiera venderla. En su homenaje el hombre en 2003 decidió armar un museo, el cual hoy es una alternativa ideal para los turistas amantes de esta actividad.
Este espacio cuenta con un auditorio y una sala de máquinas, donde estaba ubicado el lagar de la bodega, así como las antiguas oficinas que pueden ser recorridas. Los turistas también son guiados por un sector de viñas donde aprenden acerca de cómo era la vendimia en el pasado. Mientras que en el patio de cubas, se puede hacer un alto bajo el fresco de las primeras cepas de la bodega.
El recorrido finaliza en el Wine Bar, ambientado con originalidad, para quienes quieran degustar los vinos o llevarse un recuerdo de su visita en una de las bodegas más importantes de San Juan.
UNA PROVINCIA CUNA DEL SYRAH
El suelo, el clima y la tecnología recientemente instalada en San Juan brindan diversas alternativas a la actividad vitivinícola, que presenta vinos de calidad internacional. Principalmente se destacan los vinos Syrah, sumamente frutados y expresivos, aunque también hay muy buenos Bonarda, Viognier, Sauvignon Blanc, Pinot Gris, Torrontés Sanjuanino, Tannat y Malbec.
En esta provincia cada bodega perfila su propia identidad: están las industriales y también las artesanales, unas cuantas con viñedos orgánicos, algunos proyectos nuevos boutiques y otros con mucha tradición. También forman parte de los circuitos del vino algunas champañeras, entre ellas, una situada literalmente en el corazón de la montaña, particularidad que únicamente comparten otras tres en el mundo.
Esta variedad se puede combinar con los encantos naturales como las huellas del tiempo por el camino de los dinosaurios y el Valle de la Luna (Parque Provincial Ischigualasto), declarado Patrimonio Natural de la Humanidad.
En 1870 Santiago Graffigna fundó la bodega, él mismo 15 años después lideró la expansión del ferrocarril de la provincia parar poder aumentar la producción de vino. El hombre fue un innovador ya que en 1923, esta casa fue la primera en utilizar la gravedad para la elaboración de este producto y en 1939 se realizó la “Radio del vino”, primera transmisión fuera de Buenos Aires.
Hoy la bodega pertenece a Allied Domecq, quien la adquirió en 1980, luego de que la familia decidiera venderla. En su homenaje el hombre en 2003 decidió armar un museo, el cual hoy es una alternativa ideal para los turistas amantes de esta actividad.
Este espacio cuenta con un auditorio y una sala de máquinas, donde estaba ubicado el lagar de la bodega, así como las antiguas oficinas que pueden ser recorridas. Los turistas también son guiados por un sector de viñas donde aprenden acerca de cómo era la vendimia en el pasado. Mientras que en el patio de cubas, se puede hacer un alto bajo el fresco de las primeras cepas de la bodega.
El recorrido finaliza en el Wine Bar, ambientado con originalidad, para quienes quieran degustar los vinos o llevarse un recuerdo de su visita en una de las bodegas más importantes de San Juan.
UNA PROVINCIA CUNA DEL SYRAH
El suelo, el clima y la tecnología recientemente instalada en San Juan brindan diversas alternativas a la actividad vitivinícola, que presenta vinos de calidad internacional. Principalmente se destacan los vinos Syrah, sumamente frutados y expresivos, aunque también hay muy buenos Bonarda, Viognier, Sauvignon Blanc, Pinot Gris, Torrontés Sanjuanino, Tannat y Malbec.
En esta provincia cada bodega perfila su propia identidad: están las industriales y también las artesanales, unas cuantas con viñedos orgánicos, algunos proyectos nuevos boutiques y otros con mucha tradición. También forman parte de los circuitos del vino algunas champañeras, entre ellas, una situada literalmente en el corazón de la montaña, particularidad que únicamente comparten otras tres en el mundo.
Esta variedad se puede combinar con los encantos naturales como las huellas del tiempo por el camino de los dinosaurios y el Valle de la Luna (Parque Provincial Ischigualasto), declarado Patrimonio Natural de la Humanidad.
