Boric y Sichel sorprenden en las primarias

Ambos candidatos moderados dieron el batacazo en las internas de la izquierda y la derecha. El país inicia un cambio generacional en su conducción política.

El joven diputado y exlíder estudiantil Gabriel Boric, y el independiente y exministro Sebastián Sichel, dieron el batacazo al ganar el domingo las primarias presidenciales de izquierda y derecha en Chile, respectivamente, dos candidaturas de cambio generacional y con visiones moderadas de centro.

Al 99,78% de los votos emitidos, Boric, representante del partido Convergencia Social, consiguió una irreversible victoria con un 60,42% de apoyo, derrotando al representante del Partido Comunista, Daniel Jadue, (39,58%) quien partía esta elección como favorito para ganarla.

"No le tengan miedo a la juventud para cambiar este país", dijo Boric -que se convierte con 35 años en el candidato presidencial más joven de la historia de Chile-, en el acto de celebración de su triunfo en Santiago.

"Chile fue la cuna del neoliberalismo, también será su tumba", apuntó en su discurso.

La victoria de Sichel (49,08%) en el campo de la derecha no es menos sorpresiva. Exministro de Desarrollo Social del gobierno de Sebastián Piñera, como candidato independiente corría con desventajas ante los otros postulantes, principalmente el exalcalde del exclusivo barrio de Las Condes, Joaquín Lavín (31,31%), de la ultraconservadora Unión Demócrata Independiente (UDI).

"Ahora Chile Vamos es uno solo. Somos una coalición que se prepara para ganar la elección presidencial", dijo el candidato de 43 años, en referencia al pacto de derecha del gobierno de Piñera, que desde el estallido social de octubre de 2019 sufrió una pérdida de popularidad que no ha podido remontar.

Quedaron fuera de esta primaria de centroizquierda la Democracia Cristiana, el Partido Socialista y el Partido Por la Democracia. Los socios en la Concertación, la exitosa coalición de partidos tradicionales de izquierda que gobernó Chile desde el fin de la dictadura de Augusto Pinochet en 1990, perdieron su histórico apoyo entre el electorado progresista tras el cambio social que vive el país desde 2019.

Las grandes perdedoras de la jornada fueron nuevamente las principales encuestas, que desde principio de año anticipaban una elección presidencial polarizada entre el derechista Lavín y el comunista Jadue.

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