Buscan rehabilitar de sus adicciones al chico implicado en reiterados robos
K.R. tiene 13 años y luego de haber sido demorado en reiteradas oportunidades cometiendo delitos en la zona céntrica, fue internado en el área de Pediatría del Hospital Regional para ser tratado de sus problemas de adicciones. Inimputable por su edad, cada vez que era sorprendido robando y luego restituido a su madre, pasaban pocos días o en algunas oportunidades tan sólo horas y volvía a ser demorado por algún delito. Ante la falta de contención familiar, la medida para instarlo a rehabilitarse se adoptó a partir de las gestiones conjuntas que la Policía Comunitaria realizó con otros organismos del Estado.
K.R., uno de los chicos de corta edad que integra un grupo de adolescentes y jóvenes del Rincón del Diablo que tanto dolor de cabeza le ha dado en los últimos meses a la policía de la Seccional Primera, fue internado para el tratamiento de sus adicciones.
Sucedió luego que se hiciera pública la necesaria intervención del Estado en su caso, a partir de que fuera demorado en reiteradas ocasiones. Incluso llegó a ser aprehendido tres veces en menos de 24 horas entre el 5 y 6 de enero, siempre por distintos delitos en los que resulta inimputable por sus 13 años.
K.R. es quien en octubre del año pasado protagonizó junto a otros jóvenes el robo de ocho chalecos antibalas desde la sucursal Centro del Banco Chubut luego de violar la seguridad del recinto que era custodiado por un suboficial de policía en medio de las reparaciones que se realizaban en la estructura del lugar.
Según informaron las fuentes consultadas por El Patagónico, el 9 de enero último, a raíz de su caso y la urgencia de tomar una determinación al respecto por la vulnerabilidad en la que se hallaba el menor de edad, se reunieron representantes del CIT (Centro Integral de Tratamiento de Problemáticas de Consumo) del Ministerio de Salud de Chubut; Asesoría de Familia; Servicio de Protección de Derechos y Policía Comunitaria.
En esa reunión se acordó la internación en Pediatría del Hospital Regional para K.R.. El objetivo era darle tratamiento a sus adicciones. Sin embargo, tras un relevamiento social de la familia y su grupo de pertenencia, y ante la imposibilidad de poder hallarlo en su hogar por parte de los operadores, se decidió que se lo internara de manera compulsiva en el ala de Pediatría del centro asistencial.
Los operadores descubrieron que los menores de edad de la banda eran utilizados por adultos para cometer delitos, ya que por su condición de inimputables volvían a recuperar la libertad rápidamente.
"ADOPTA ACTITUD DE LIDERAZGO"
K.R., según los informes, en su accionar delictivo mostraba actitudes de líder y llamó la atención su comportamiento frente a distintas adicciones.
Tras directivas judiciales, una vez que fue hallado, quedó demorado e internado bajo compulsa en el Hospital Regional, en donde en los últimos días un equipo periodístico de este diario lo observó custodiado de cerca por un policía.
La situación primero llamó la atención por la tan corta edad del "custodiado". El chico se había acercado a una ventana y rezongó porque no llegaba la visita que esperaba. De cerca lo seguía un policía, que no lo dejaba sólo ni a un metro de distancia.
Es que la resolución sostiene que debe ser custodiado las 24 horas del día y de ese modo los efectivos del Grupo Operaciones de la Unidad Regional de Policía no se le despegan ni un segundo.
RAID
Entre el 5 y el 6 de enero de este año, K.R. fue demorado dos veces en menos de 11 horas por dos intentos de robos, uno a las 15:30 del jueves 5 en una empresa de la calle Urquiza y otro en las oficinas del PAMI durante la madrugada del viernes. Además, antes de terminar el viernes 7 de enero, volvió a ser detenido por otros nuevos hechos.
Es que el chico fue detenido en Sarmiento al 1000 por el robo de un teléfono celular y dinero a un joven en plena calle. Fue con la complicidad de adultos. A la víctima la asaltaron con un cuchillo frente a una rotisería.
Después K.R. fue demorado en compañía de un joven de 20 años, luego de que intentaran ingresar a la sede de la Mutual de Gendarmería en Chacabuco 1.000. Allí forzaron la puerta y al activarse la alarma de seguridad, concurrió al lugar una empleada que sorprendió a los ladrones en plena acción. Estos ya habían arrancado un televisor LED de la pared y lo preparaban para llevarse. La empleada alertó rápidamente a la policía y fueron detenidos en el lugar.
El estado de vulnerabilidad de K.R. preocupaba a las autoridades policiales desde fines del año pasado, cuando fue demorado junto a A.L. de 12 años. Los niños cada vez que eran demorados por delitos debían quedar sentados en la cocina de la comisaría durante unas horas hasta que sus padres concurrieran a retirarlos, porque las dependencias policiales de esta ciudad no están preparadas para alojar a menores de edad.
"Se ve que tienen la ilusión de niño de robar un banco", afirmó en noviembre del año pasado un policía, tras la cuarta demora en menos de un mes de ambos chicos por distintos delitos. Habían sido demorados en Italia entre San Martín y Sarmiento cuando intentaban sustraer una moto. Pero no pasaron ni 24 horas cuando fueron demorados nuevamente merodeando los cajeros de la nueva sucursal del Banco HBSC, en San Martín al 900, entre Francia e Italia.
Incluso, el sábado 22 de octubre K.R. cometió uno de los robos más importantes en los últimos tiempos en la zona céntrica. Ingresó al Banco Chubut de San Martín al 800, burlando la seguridad y se alzó junto a sus cómplices con ocho chalecos antibalas y herramientas. Todo quedó grabado en las cámaras de seguridad.
Pero lejos de quedarse con esa supuesta "hazaña" para contar entre sus amigos, el lunes 24 de octubre, K.R. y sus cómplices volvieron a ingresar a otra entidad bancaria. Esa vez fue la sucursal del Banco Macro, en San Martín al 800, donde recorrieron las instalaciones, pero debieron huir ante la llegada de la policía.
Sucedió luego que se hiciera pública la necesaria intervención del Estado en su caso, a partir de que fuera demorado en reiteradas ocasiones. Incluso llegó a ser aprehendido tres veces en menos de 24 horas entre el 5 y 6 de enero, siempre por distintos delitos en los que resulta inimputable por sus 13 años.
K.R. es quien en octubre del año pasado protagonizó junto a otros jóvenes el robo de ocho chalecos antibalas desde la sucursal Centro del Banco Chubut luego de violar la seguridad del recinto que era custodiado por un suboficial de policía en medio de las reparaciones que se realizaban en la estructura del lugar.
Según informaron las fuentes consultadas por El Patagónico, el 9 de enero último, a raíz de su caso y la urgencia de tomar una determinación al respecto por la vulnerabilidad en la que se hallaba el menor de edad, se reunieron representantes del CIT (Centro Integral de Tratamiento de Problemáticas de Consumo) del Ministerio de Salud de Chubut; Asesoría de Familia; Servicio de Protección de Derechos y Policía Comunitaria.
En esa reunión se acordó la internación en Pediatría del Hospital Regional para K.R.. El objetivo era darle tratamiento a sus adicciones. Sin embargo, tras un relevamiento social de la familia y su grupo de pertenencia, y ante la imposibilidad de poder hallarlo en su hogar por parte de los operadores, se decidió que se lo internara de manera compulsiva en el ala de Pediatría del centro asistencial.
Los operadores descubrieron que los menores de edad de la banda eran utilizados por adultos para cometer delitos, ya que por su condición de inimputables volvían a recuperar la libertad rápidamente.
"ADOPTA ACTITUD DE LIDERAZGO"
K.R., según los informes, en su accionar delictivo mostraba actitudes de líder y llamó la atención su comportamiento frente a distintas adicciones.
Tras directivas judiciales, una vez que fue hallado, quedó demorado e internado bajo compulsa en el Hospital Regional, en donde en los últimos días un equipo periodístico de este diario lo observó custodiado de cerca por un policía.
La situación primero llamó la atención por la tan corta edad del "custodiado". El chico se había acercado a una ventana y rezongó porque no llegaba la visita que esperaba. De cerca lo seguía un policía, que no lo dejaba sólo ni a un metro de distancia.
Es que la resolución sostiene que debe ser custodiado las 24 horas del día y de ese modo los efectivos del Grupo Operaciones de la Unidad Regional de Policía no se le despegan ni un segundo.
RAID
Entre el 5 y el 6 de enero de este año, K.R. fue demorado dos veces en menos de 11 horas por dos intentos de robos, uno a las 15:30 del jueves 5 en una empresa de la calle Urquiza y otro en las oficinas del PAMI durante la madrugada del viernes. Además, antes de terminar el viernes 7 de enero, volvió a ser detenido por otros nuevos hechos.
Es que el chico fue detenido en Sarmiento al 1000 por el robo de un teléfono celular y dinero a un joven en plena calle. Fue con la complicidad de adultos. A la víctima la asaltaron con un cuchillo frente a una rotisería.
Después K.R. fue demorado en compañía de un joven de 20 años, luego de que intentaran ingresar a la sede de la Mutual de Gendarmería en Chacabuco 1.000. Allí forzaron la puerta y al activarse la alarma de seguridad, concurrió al lugar una empleada que sorprendió a los ladrones en plena acción. Estos ya habían arrancado un televisor LED de la pared y lo preparaban para llevarse. La empleada alertó rápidamente a la policía y fueron detenidos en el lugar.
El estado de vulnerabilidad de K.R. preocupaba a las autoridades policiales desde fines del año pasado, cuando fue demorado junto a A.L. de 12 años. Los niños cada vez que eran demorados por delitos debían quedar sentados en la cocina de la comisaría durante unas horas hasta que sus padres concurrieran a retirarlos, porque las dependencias policiales de esta ciudad no están preparadas para alojar a menores de edad.
"Se ve que tienen la ilusión de niño de robar un banco", afirmó en noviembre del año pasado un policía, tras la cuarta demora en menos de un mes de ambos chicos por distintos delitos. Habían sido demorados en Italia entre San Martín y Sarmiento cuando intentaban sustraer una moto. Pero no pasaron ni 24 horas cuando fueron demorados nuevamente merodeando los cajeros de la nueva sucursal del Banco HBSC, en San Martín al 900, entre Francia e Italia.
Incluso, el sábado 22 de octubre K.R. cometió uno de los robos más importantes en los últimos tiempos en la zona céntrica. Ingresó al Banco Chubut de San Martín al 800, burlando la seguridad y se alzó junto a sus cómplices con ocho chalecos antibalas y herramientas. Todo quedó grabado en las cámaras de seguridad.
Pero lejos de quedarse con esa supuesta "hazaña" para contar entre sus amigos, el lunes 24 de octubre, K.R. y sus cómplices volvieron a ingresar a otra entidad bancaria. Esa vez fue la sucursal del Banco Macro, en San Martín al 800, donde recorrieron las instalaciones, pero debieron huir ante la llegada de la policía.
