La recaudación de la Asociación Cooperadora cayó cerca de un 80% y quedaron pendientes mejoras y proyectos necesarios para los estudiantes. Desde la institución convocan a familias, comercios, empresas, organismos y vecinos de Comodoro a sumarse con aportes económicos, materiales o colaboración para concretar las prioridades de la escuela.
7 OCTUBRE, 2026
Detrás de cada arreglo, de una impresora que permite resolver una tarea, de una luminaria que vuelve a funcionar o de un proyecto que puede ponerse en marcha, hay muchas veces un grupo de familias trabajando para que la escuela esté un poco mejor. Esa es hoy la realidad de la Asociación Cooperadora de la Escuela Provincial N° 133, que lanzó una convocatoria a toda la comunidad de Comodoro Rivadavia para poder sostener y ampliar las acciones destinadas a sus estudiantes.
Durante este año, la recaudación mediante los tradicionales sobres de colaboración tuvo una disminución cercana al 80%. Pese a esa caída, la Cooperadora logró acompañar actos, eventos y regalos para los alumnos, pero varias necesidades importantes quedaron pendientes.
Ahora el desafío es volver a fortalecer ese fondo común que, aporte tras aporte, regresa directamente a la escuela.
Una biblioteca, una impresora y mejoras que todavía esperan
Entre las prioridades se encuentra la adquisición de un mueble específico para el proyecto de Biblioteca y de una impresora, necesaria para continuar brindando impresiones a los estudiantes.
También hay necesidades concretas vinculadas al edificio: se busca avanzar con la renovación y mejora de luminarias, trabajos de mantenimiento en los baños de los alumnos y distintas reparaciones generales.
A ello se suman los compromisos propios del cierre del ciclo lectivo, como el acompañamiento del acto de fin de año y los regalos para los estudiantes de sexto grado.
La Cooperadora debe administrar los recursos disponibles y establecer prioridades, por lo que cada colaboración amplía las posibilidades de dar respuesta a estas necesidades.
Una convocatoria que también busca llegar a empresas y organismos
El pedido no está dirigido únicamente a las familias de la Escuela 133. La intención es que también puedan sumarse empresas, comercios, instituciones, organismos y vecinos que quieran acompañar a la comunidad educativa.
La ayuda puede tomar distintas formas. Un aporte económico permite reunir fondos para las compras pendientes, pero también pueden resultar valiosas las donaciones de elementos, materiales, equipamiento o incluso la colaboración de empresas y profesionales que puedan aportar servicios vinculados a las mejoras que necesita el establecimiento.
Para las familias, el aporte mínimo sugerido es de $5.000, aunque desde la Cooperadora remarcan que cualquier monto suma. Quienes no cuenten con los sobres entregados originalmente pueden preparar uno en casa, utilizar un papel doblado o sujetar el dinero a una hoja, indicando nombre y apellido del estudiante y grado, para luego depositarlo en el buzón de la Cooperadora dentro de la escuela.
Cuando ayudar a una escuela es ayudar a toda una comunidad
Las cooperadoras escolares se sostienen fundamentalmente con el compromiso de quienes deciden involucrarse. En este caso, el mensaje de la Escuela 133 es sencillo: “Cada aporte suma. Cada aporte vuelve a la escuela”.
La convocatoria busca que, en estos últimos meses del año, ese acompañamiento pueda crecer y permita concretar proyectos que hoy siguen esperando.
Porque detrás de cada necesidad hay chicos que estudian, docentes que trabajan y familias que todos los días construyen comunidad. Y muchas veces, una ayuda que para una empresa, institución o vecino puede parecer pequeña, para una escuela puede significar la posibilidad concreta de avanzar.
Quienes quieran colaborar, realizar una donación o comunicarse para conocer las necesidades de la Cooperadora pueden hacerlo al +54 9 2975 07-6320, teléfono de la presidenta de la Asociación Cooperadora de la Escuela Provincial N° 133.
