Un informe basado en datos del INDEC refleja un crecimiento sostenido del empleo entre personas mayores de 65 años, muchas veces en condiciones informales o por cuenta propia.
La situación económica de los jubilados atraviesa un escenario cada vez más complejo. La suba de la inflación hasta marzo, el incremento de la canasta básica y el congelamiento del bono previsional desde hace más de dos años impactaron de lleno en los ingresos de los adultos mayores, que en muchos casos vuelven a trabajar para sostener sus gastos cotidianos.
Según un informe de Politikon Chaco elaborado en base a datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC, la cantidad de personas mayores de 65 años ocupadas creció 32,6% desde 2016, por encima del aumento del empleo total, que avanzó 17,8% en el mismo período. Al cierre de 2025, había 686.160 adultos mayores trabajando en los 31 aglomerados urbanos del país.
Una de las imágenes que expuso esa realidad se registró días atrás en el frigorífico Cabaña Don Theo, donde más de 4.000 personas se presentaron para postularse a 60 puestos laborales. Entre quienes hicieron fila bajo la lluvia había jóvenes, trabajadores despedidos y también jubilados.
“Me pareció fuerte ver hombres y mujeres de 60 años que vengan a buscar trabajo. Cuando uno piensa que ya criaron a los hijos, que están con los nietos y que pueden aflojar, los ves que tienen que empezar un nuevo trabajo”, señalaron desde la empresa.
Actualmente, la jubilación mínima alcanza los $473.174,10, incluido el bono de $70.000 que permanece congelado desde marzo de 2024. En paralelo, la canasta básica de un hogar de jubilados en la Ciudad de Buenos Aires llegó a $744.990 durante marzo, mientras que la alimentaria total alcanzó los $973.633 para quienes poseen vivienda propia.
El informe también advierte sobre el crecimiento del trabajo por cuenta propia entre los adultos mayores. Casi la mitad de las personas ocupadas mayores de 65 años son cuentapropistas, una tendencia que, según el relevamiento, responde más a estrategias de supervivencia económica que a una decisión personal.
Entre los rubros con mayor presencia de trabajadores jubilados aparecen la construcción, el comercio de alimentos, bebidas y tabaco, y las actividades jurídicas y contables. A su vez, aumentó la informalidad laboral: más de la mitad de los asalariados mayores de 65 años trabajan sin registración ni aportes.
