El mes de febrero registró una caída significativa en las ventas minoristas pymes, con un descenso anual del 25,5%. Los problemas económicos de las familias y las vacaciones contribuyeron a esta disminución.
Febrero fue un mes difícil para las ventas minoristas pymes, con una caída anual del 25,5%. Muchos comercios reportaron días consecutivos sin ventas, y las familias mostraron signos evidentes de problemas económicos. En muchos hogares, los gastos superaron los ingresos, un fenómeno conocido como desahorro.
Además, las vacaciones de verano absorbieron cualquier excedente de dinero, lo que agravó aún más la situación. Por otro lado, se registraron problemas para obtener mercadería debido a retrasos en las entregas. La falta de liquidez llevó a los comercios a realizar más pedidos de lo habitual a sus proveedores, aunque por montos bajos.
Los proveedores indicaron que las dificultades en los suministros se debieron a este motivo y no a la especulación. A pesar de la incertidumbre en los precios durante los meses de noviembre, diciembre y enero, febrero presentó menos incertidumbre en este aspecto.
En cuanto al análisis por rubro, seis de los siete sectores evaluados tuvieron descensos en comparación con el mismo período del año anterior. La mayor retracción anual se detectó en Perfumerías, con un -40,9%. El único sector que registró un incremento fue Textil e Indumentaria, con un +3,5%.
Estos datos surgen del Índice de Ventas Minoristas Pymes de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), que se elabora mensualmente en base a un relevamiento entre 1.350 comercios minoristas del país, realizado los días 1 y 2 de febrero.
