Caleta Olivia (agencia)
Nerviosismo e indignación evidenciaron los familiares de la víctima que fue asesinada a sangre fría de un balazo en el pecho el 12 de febrero de 2010 en presencia de sus dos hijos y de su esposa, Marcela Aquino, quien al promediar la tarde de ayer declaraba ante el tribunal integrado por Juan Pablo Olivera, Cristina de los Angeles Lembeye y Connie Naves (subrogante de Graciela Ruata de Leone).
Los detenidos e imputados son Néstor Sosa, Yanina Demetrio, Daniel Avilés, Marcelo Demetrio, Angel Enríquez y Rubén Gómez. Llegaron a la sala minutos después de las 9 con sus respectivos defensores.
La custodia en el interior estuvo conformada por ocho efectivos del cuerpo de Infantería de la Policía de Santa Cruz, en tanto que en el exterior se hallaban otra treintena, tanto en el hall de acceso como en las afueras del edificio, entre personal de Infantería, del Comando Radioeléctrico y el que regularmente cumple funciones en ese ámbito.
A Néstor Sosa, sindicado como el presunto autor material del balazo que ultimó a “Cali” Miguel, se lo notaba frío y atento a las palabras del juez Olivera, cuando éste dio lectura a la extensa notificación de la elevación a juicio, sin demostrar nerviosismo en ningún momento.
Yanina Demetrio, quien sería la presunta jefa de la banda, también se mostró tranquila, en tanto que el travesti Angel Enríquez, alias “Sabrina”, evidenció nerviosismo en todo momento y constantemente ocultaba su rostro a los fotógrafos.
A su vez, tanto Rubén Gómez, también coautor, al igual que Daniel Avilés, se cruzaban de brazos y se los veía muy nerviosos, mientras que Marcelo Demetrio, primo de Yanina, se manifestaba distante.
SIN INCIDENTES
En el transcurso de la lectura de la faz de elevación a juicio, se pudieron conocer nuevos detalles del asalto seguido de muerte y en ese sentido se dijo que a la familia de “Cali” le sustrajeron 3.200 pesos, 300 dólares, una gargantilla de oro y un reloj “Rolex”.
Los datos acerca de que la víctima generalmente tenía importantes sumas de dinero, producto de la compra-venta de automotores, habrían sido aportados por Yanina Demetrio al resto de los delincuentes, tres de los cuales ingresaron a la vivienda del zíngaro ubicada en el barrio General Paz.
El desarrollo de la primera jornada del juicio fue muy tranquilo y no se debió desalojar la sala en ningún momento, ni siguiera cuando luego de un cuarto intermedio, sobre el mediodía, se reanudó la audiencia y se permitió el ingreso de los familiares de “Cali”.
Entre estos se hallaban su madre, la cuñada y una tía, en tanto que la viuda, Marcela Aquino, aguardaba en el hall de acceso para ser llamada a dar su testimonio, hecho que se concretó mucho más tarde.
SIN CONSUELO
Al finalizar la primera etapa, Aquino comentó que sentía impotencia por el dolor de tener enfrente a las personas que le causaron tanto daño. Además, dijo a Diario Patagónico, “por más que se haga justicia, él ya no puede volver”, pero igualmente consideró que “hay que ser fuertes, hay que ayudar a la justicia y no quiero entorpecer la causa expresando lo que siento”.
Por otra parte, comentó que mucha gente quería concurrir a presenciar el juicio, pero por un problema de espacio no pudieron hacerlo, aunque de igual manera “me están acompañando y yo quiero agradecer el acompañamiento en las marchas y en juntar firmas”.
Al mismo tiempo expresó que estaba muy conforme con la justicia por todo lo actuado hasta ahora y también con la policía, “ya que en media hora tenían atrapados a algunos integrantes del robo y asesinato”.
También comentó que “es una tradición zíngara acompañarnos entre nosotros en estos momentos de dolor; por eso algunos familiares llegaron desde otros lugares de la Argentina”.
“Este crimen destrozó a mi familia muy rápido porque ahora no tenemos el sostén que era mi marido… mis hijas se juntaron y una esta embarazada”, agregó la viuda.
Por último, se dirigió a la comunidad en general diciendo: “no se olviden que Cali era una persona querida en Caleta Olivia, padre de familia y nunca hubiese querido que sus hijos queden tirados. Por eso hay que luchar para que esto nunca vuelva a pasar y que estos delincuentes que vinieron a arrancar una vida paguen por lo que hicieron”
