Caleta: volvieron las caminatas saludables pero con protectores
Transcurridos casi cincuenta días desde que fueran terminantemente prohibidas en prevención al contagio del COVID 19, poco antes del mediodía de hoy entró en vigencia la autorización del municipio caletense por la cual se reanudaron las caminatas saludables y de esparcimiento.

Las mismas forman parte de la flexibilización de las medidas de aislamiento preventivo, pero en razón que sigue vigente la Emergencia Sanitaria nacional por la pandemia, es obligación para los aerobistas colocarse barbijos, tapabocas o máscaras faciales y además no está permitido correr ni utilizar bicicletas en los cuatro circuitos designados para esta actividad.

Uno de ellos es el extenso paseo costero y los otros corresponden al entorno de la denominada Primera Laguna, a un tramo de la inconclusa Avenida de Circunvalación y al trayecto del acceso norte que va desde la playa de tanques petroleros de Termap hasta la Planta de Ósmosis inversa, bordeando la Ruta 3.

Además, la franja horaria establecida para esta actividad diaria va desde las 11:00 hasta las 18:00 y cada persona no puede excederse de los sesenta minutos de paseo en incluso se dispuso que las que tengan DNI con finalización de números impares pueden caminar los días lunes, miércoles y viernes, en tanto que las que posean números pares, los martes, jueves y sábados, en tanto que para los domingos no se establecen restricciones.

De todos modos, las últimas dos directivas mencionadas resultan prácticamente difíciles de controlar y además casi nadie de las personas consultadas este mediodía por El Patagónico había solicitado el permiso de circulación que para este fin exige el municipio a través de una página web.

Lo concreto es que muchos caminantes que utilizaron el paseo costero comentaron que extrañaban de sobremanera esta práctica saludable y que incluso la falta de un ejercicio físico de este tipo durante mucho tiempo por el prolongado contexto de encierro, les motivaba algunos dolores musculares en las piernas pero les reconfortaba volver a caminar libremente junto al mar.