La jugada del gobernador Martín Buzzi de mostrarse como una figura de consenso para conducir el PJ le sirvió para demostrar que la interna entre el dasnevismo y el Nuevo Espacio funcionan como el anticuerpo ideal para redefinir el modelo de gestión que se propone aplicar.
“Desde el Estado estamos dispuestos siempre a construir más poder real”. Con esa frase el gobernador pega un salto en la gestión provincial donde no se trata de giros políticos como ocurrieron en tiempos pasados, sino de acomodamientos en base a cómo se reformula el tablero de acuerdos, de negociaciones institucionales y principalmente políticas.
Buzzi entiende que la excesiva concentración del poder en una persona provoca la peligrosa sensación de vacío de poder debajo de su figura. Es así y Buzzi lo entiende porque la experiencia de otros le sirve y la evalúa. De esta manera profundiza su estilo de conducción del poder, donde la institucionalidad es lo que en definitiva consolida un liderazgo. Por eso valora que “si algo nos da poder y autonomía es administrar los recursos naturales y esta administración de manera libre nos da autonomía como Estado”.
Está claro que un gobernador no puede sostenerse sin el paraguas político de su partido. Buzzi ya lo tiene y se llama peronismo, con sus vertientes que van del kirchnerismo al dasnevismo nutriéndose con sus internas y peleas irreconciliables. Es cierto que la deshonestidad política de algunos dasnevistas juega según de donde viene el chaparrón. Eso es cierto.
Los dilemas de Williams
“Buzzi se ganó el respeto”, repitió un pingüino a esta columna, en un café colmado de aspirantes a políticos y otros ya experimentados. Además aseguró que se ganó la confianza “especialmente por manejar los códigos y el respeto del hermetismo que caracterizan los hábitos y costumbres que distinguen a la Presidenta”. De esta manera, el chubutense tiene línea directa con la Casa Rosada y dispone de un valioso margen para moverse en la cima de poder.
Tras la confusión en las declaraciones del intendente de Esquel, Rafael Williams, de dar un paso al costado para conducir el PJ –nunca demostró vocación de poder real para encabezar el peronismo; sí la vocación de operar en reuniones secretas para tirar y esconder la mano. ¿Por qué no se discute que tipo de partido se pretende?; ¿Williams tiene la voluntad para reconstruir el PJ?
El gobernador se mostró “muy agradecido por el gesto” del intendente de Esquel, aunque aclaró que “siempre pensé y sigo pensando que Williams puede ser un muy buen presidente del justicialismo”, dejando en claro que si el dirigente cordillerano se define no tendría inconvenientes en acompañarlo.
La reacción de los referentes del Nuevo Espacio Peronista no se hizo esperar, puesto que no quieren sumarse al club que, por razones distintas a la Presidenta, no encuentran consuelo por la muerte del ex presidente Kirchner. El agroministro no quiere dejarse llevar puesto por esa arquitectura, ya que desde que Cristina Kirchner enviudó, ha ido deshaciéndose de los hombres con el que su esposo intervenía en la política.
Es decir que la ingeniera de Yauhar como conductor del Nuevo Espacio es mostrarse como una fuerza diferenciada dentro del PJ y desde esa posición afirmaron que "la figura convocante del peronismo en la provincia no puede ser el gobernador". ¿Qué pasó con Williams que cambio tan rápido de opinión?
El agroministro multiplica jugando en todos los frentes. No solo intenta montar un gobierno provincial paralelo apoyado en su cartera -quintuplica el presupuesto de la provincia-. Sino que no pierde oportunidad para auxiliar intendentes y seducir dirigentes. Así factura en los despachos en la Casa Rosada que es el hombre que apaga los incendios en la provincia.
Hasta el momento Buzzi ha elegido como adversario al ex gobernador Mario Das Neves y todo lo que representa el dasnevismo, sin embargo, quien se desvela por medirse con él es Norberto Yauhar –eterno operador sin votos- encapsulado en la antinomia Valle- Comodoro.
El operativo clamor “Das Neves 2015” parecía instalarse en la opinión pública. Pero se derrumbó de un plumazo con la irrupción del concejal Pablo Das Neves en el escenario político de Trelew. Sin embargo, el comodorense no quiere excluir ni mucho menos proscribir ninguna fracción peronista en el armado del PJ provincial. En contrapartida Yauhar, en sintonía con alguno de ideas confundidas, apuesta a derribar y a destruir.
Se ha esforzando al máximo para mostrar su distanciamiento con el Gobierno provincial y condicionar al gobernador, donde no le importa que la provincia se haya reinsertado en el Gobierno nacional cambiando el rumbo ideológico y levantando las banderas del proyecto nacional. Solamente está empecinado en discutir el poder real con Martín Buzzi.
