Camión se quedó sin frenos y provocó un espectacular accidente en la ruta 3

Un terrible accidente ocurrió en la noche del viernes en la demoninada zona de Cañadón Ferrays, varios kilómetros al norte de Comodoro Rivadavia. Fue un camión con acoplado que transportaba cebollas y que se dirigía a la ciudad petrolera el que originó el gran desastre en la ruta, cuando se quedó sin frenos.

El Mercedes Benz, dominio ECW 943, era conducido por Manuel Vilana quien al momento del hecho era acompañado por su hermano Juan Pablo Vilana, ambos mayores de edad. Los ocupantes del rodado solo presentaron lesiones leves luego de impactar contra un camión cisterna perteneciente a la empresa Petrobras.
El rodado, dominio FIH 466, registro interno 192, era conducido por Sergio Castillo y el hombre no resultó con lesiones luego del impacto.

DERRAME DE COMBUSTIBLE EN LA RUTA
La policía explicó que este camión que transportaba combustible colisionó con el Mercedes Benz y en el medio de los camiones quedó un auto menor, Ford Orion color blanco patente ATX 506, que era conducido por Sergio Daniel Ocampo. Esta persona no resultó con lesiones y sólo se registraron daños materiales en el vehículo que manejaba. Estos tres rodados venían subiendo la curva del Ferrays en dirección norte sur, de Trelew a Comodoro y en dirección contraria se dirigía un Renault Mégane que era manejado por Jorge Leonardo Aravena y su familia, procedentes de Río Gallegos.
El auto cero kilómetro no tenía patente porque su conductor lo había adquirido hace muy poco tiempo y el accidente ocurrió cuando quiso maniobrar, pero como había en la ruta 3 un importante derrame de gasoil, terminó volcando al costado de la ruta.
De ese auto sólo resultaron con lesiones leves los tres hijos menores de Aravena, identificados luego como Camila Belén, Cintia Yanet y Exequiel Maximiliano. Aravena y su esposa salieron en perfectas condiciones del vehículo.
Fue intenso el trabajo realizado por la policía y Defensa Civil en el lugar, ya que éstos debieron acudir con 10 bolsas de absorbente para poder retirar de la ruta los litros de gasoil que se habían desparramado y que representaban un riesgo para cualquier otro conductor.
Asimismo, los kilos y kilos de cebollas que transportaba el primer camión quedaron desparramados por la ruta e impregnando todo el lugar con su líquido, ya que el acoplado terminó aplastando a las verduras.
Defensa Civil y Policía tuvieron que habilitar una sola mano de la ruta y también la banquina para desviar el tránsito que circulaba por ese lugar. El trabajo de los servidores públicos se extendió hasta la madrugada de ayer porque el derrame de gasoil representaba un riesgo para otros conductores.

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