Camioneros a los tiros por cortes a yacimientos

Al menos diez lesionados por golpes y un herido de bala leve fue el saldo de una batalla campal que se produjo alrededor de las 16:30 de ayer en Pico Truncado entre facciones del gremio de los camioneros que en el orden nacional responde a Hugo Moyano y el “paralelo” que se gestó hace pocos meses con jurisdicción en Santa Cruz. Los incidentes estuvieron motivados por el bloqueo de caminos de ripio que conducen a yacimientos petroleros y una base operativa por parte de la nueva estructura gremial.

  Caleta Olivia (agencia).  El denominado Sindicato de Camioneros y Choferes de Santa Cruz (paralelo) había cortado a lo largo de la ruta Provincial 12, que une Cañadón Seco con Pico Truncado, los accesos a varios yacimientos, entre ellos Cañadón León (de YPF), Meseta Espinosa y El Cordón (de Sinopec), además de bloquear la base operativa que la empresa Clear posee en Pico Truncado, sitio donde se produjeron los graves incidentes.

La medida de fuerza que se inició de madrugada impedía el ingreso de vehículos de todas las empresas, tanto de operadoras como de servicios generales, en protesta por el despido de 20 afiliados durante el curso de los últimos diez días.

Los piquetes, protagonizados por unos 60 manifestantes, se extendían desde la zona denominada Bajada de Quitral-Co (a unos 7 kilómetros de Cañadón Seco), en dirección a Pico Truncado. El principal se apostó en la base operativa de Clear.

A media tarde, en declaraciones que formulara a Diario Patagónico el secretario general del gremio paralelo, Carlos Alberto Gómez, atribuyó connotaciones extrañas a los despidos, señalando que solo afectaron a afiliados de su sector y que se produjeron en unas cinco empresas contratistas de las dos operadoras de yacimiento.

Precisó que los motivos de las cesantías son variados y se fundamentaban en supuestos casos de alcoholemia, uso de narcóticos, acusaciones de falta de mantenimiento de camiones e incluso otras que ni siquiera fueron justificadas por las patronales.

Sin embargo, para citar ejemplos, aseguró que en los tres o cuatro casos en los que se argumentó análisis de sangre conteniendo vestigios de cocaína, “los trabajadores hicieron una contraprueba y les dio negativo”.

Además, destacó que a uno de los choferes se lo acusó de no ocuparse de realizar el service del camión que manejaba, pero la empresa que lo despidió ni siquiera tuvo en cuenta que otros dos también tenían a cargo esa unidad pero permanecen en sus puestos. Casualmente no son afiliados al sindicato paralelo.

La veintena de despedidos contaba con el apoyo de otros compañeros y en total eran aproximadamente sesenta los que mantenían los sectores de piquetes, estimativamente cuatro a lo largo de la citada ruta y en Pico Truncado.

GRAVES INCIDENTES

Cuando se presumía que este conflicto no se diferenciaría de muchos otros que se registran en yacimientos, la situación se tornó límite ya que dirigentes y afiliados del Sindicato de Camioneros “moyanista” estaban indignados porque se les coartaba la libertad de trabajo.

Incluso algunos de los choferes de su entorno gremial habían quedado dentro de los yacimientos y los referentes del paralelo le impedían retirarse, algo que incluso fue constatado por un equipo periodístico de Diario Patagónico que realizó una recorrida por la Ruta 12.

Alrededor de las 16:30 se produjo una batalla campal en la base de Clear de Truncado y si bien las circunstancias son confusas, pudo saberse que en principio hubo serias discusiones que derivaron en golpes de puño y palos, tras lo cual salieron a relucir armas de fuego y hubo más de 30 disparos.

Una hora más tarde, al ser nuevamente contactado telefónicamente por este medio, Gómez dio su versión de los hechos, indicando que a la hora indicada llegaron unos nueve vehículos (entre camionetas y automóviles), de los cuales descendieron alrededor de 40 referentes del gremio camionero “moyanista” que de inmediato agredieron a los afiliados del paralelo que no sumaban más de 20.

Gómez no hizo alusión a batalla campal alguna y aseguró que los que llegaron extrajeron numerosas armas de fuego cortas y empezaron a disparar en dirección a los trabajadores que estaban en la base de Clear."No murió alguien de casualidad", aseguró el dirigente. 

Admitió que los disparos se hicieron para amedrentar, es decir que no se apuntó directamente a los que se estaban manifestando, pero un proyectil rebotó en algún sitio e hirió levemente en una pierna a uno de los obreros de su entorno.

Los incidentes duraron pocos minutos y se disiparon cuando llegó la policía, pudiéndose saber que varios vehículos estacionados quedaron con impactos de balas en sus carrocerías.

Gómez dijo que su gente no poseía armas de fuego, pero las versiones del gremio “moyanista” dan cuenta que sí las tenían y por ello el intercambio de balazos fue mutuo.

La situación de emergencia hizo que casi en forma simultánea personal de la comisaria de Cañadón Seco dispusiera realizar un operativo de control vehicular para constatar el paso de otros autos sospechosos que pudieran dirigirse hacia Pico Truncado y verificar si los que provenían de esa ciudad presentaban impactos de bala.

Al cierre de esta edición no se tenía conocimiento de que se hubieran producido detenciones de personas, en tanto que voceros de los camioneros “moyanistas” confirmaron que hoy arribará a Caleta Olivia procedente de Comodoro Rivadavia el principal dirigente de la zona sur, Jorge Taboada, para ofrecer una conferencia de prensa en la que dará a conocer su versión de los graves sucesos.

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