Cañadón Seco honró al Padre de la Patria
El comisionado de fomento de Cañadón Seco, Jorge Soloaga, presidió a media mañana de ayer un acto en el cual se conmemoró el paso a la inmortalidad del Padre de la Patria: el general José de San Martín.

Caleta Olivia (agencia)

Del mismo también tomaron parte su equipo de colaboradores; la reina de la localidad, Ana Tenorio; el creador del escudo comunal, Martín González, y representantes de fuerzas de seguridad, instituciones intermedias y vecinos en general.

En primer lugar el comisionado izó el Pabellón Nacional, tras lo cual se entonaron las estrofas del Himno Nacional y posteriormente se realizó un minuto de silencio en señal de respeto a San Martín y a aquellos hombres que lucharon por la independencia.

Soloaga destacó que "hoy recordamos a quien pasó a la inmortalidad de una manera grandiosa y extraordinaria a través de su gesta, como ningún otro hombre sobre la tierra pudo lograr".

Al mismo tiempo, recordó lo que señalan los historiadores, quienes dan cuenta de que San Martín viajó siendo un niño a España junto a sus padres, donde estudió la carera militar, para luego pelear notables y grandes batallas defendiendo al rey de España ante los franceses, para luego regresar a Argentina, donde produjo la emancipación de estos territorios que estaban bajo el dominio español.

En ese punto, rememoró fragmentos de la historia y destacó "el extraordinario y supremo sacrificio de San Martín, aún con la actitud renuente y traidora de Alvear y Rivadavia que formaron parte de la aristocracia porteña; de ese Buenos Aires al que él vino y que según los historiadores era un lugar de mala muerte en función de lo que él conocía de Europa, lo que pone en evidencia su espíritu de sacrificio".

Finalmente se refirió a la actitud del prócer, "quien decidió regalarle su sable a otro general notable como lo fue Juan Manuel de Rosas en aquella batalla contra franceses e ingleses. A través de los conocimientos que nos dejó la historia argentina, no dudamos en sostener que Güemes, Belgrano, Rosas y San Martín son los verdaderos próceres silenciados".