Este nuevo curso estuvo destinado a alrededor de 50 integrantes de las colectividades extranjeras que participan este año en las diversas actividades gastronómicas y culturales.
La jornada fue organizada por la Dirección de Manipulación de Alimentos, dependiente de la Secretaría Municipal de Control Urbano y Operativo. Se concretó en el Salón Don Polsky y tuvo como objetivo brindar herramientas y reforzar conocimientos vinculados a las buenas prácticas de manipulación, elaboración y expendio de alimentos, con especial atención a las características particulares de los encuentros de las colectividades.
Al respecto, María Isabel Vargas, de la Dirección de Manipulación de Alimentos, explicó que la capacitación “estuvo destinada a todas las personas que participan de la Feria de las Colectividades, tanto quienes se desempeñan en la elaboración de comidas como quienes trabajan en las cajas y en la atención al público”.
“Se lo venimos dando hace cuatro años seguidos. Generalmente siempre hay gente nueva y la idea es que todos tengan su carnet de manipulación, por eso se realiza la capacitación”, señaló Vargas, y recordó que, durante el año pasado, se concretó una jornada masiva, en la que más de 150 personas obtuvieron su carnet.
En ese sentido, la capacitación contempla las particularidades del trabajo de las colectividades, considerando que las elaboraciones no se concentran en un único espacio, sino en las sedes de cada una de ellas. Por este motivo, el objetivo es que quienes preparen los alimentos conozcan y apliquen los recaudos necesarios para garantizar condiciones óptimas de higiene y seguridad.
Vargas remarcó la importancia de capacitar también a quienes cumplen tareas en las cajas, teniendo en cuenta que muchas veces son las mismas personas que participan de las actividades artísticas. “Se buscan que apliquen todos los recaudos necesarios para que no haya ningún tipo de contaminación”, explicó.
Rodolfo Simos, a cargo de la Subcomisión de la Feria de la Federación de Comunidades Extranjeras, agradeció la posibilidad de realizar la capacitación y destacó la colaboración de la Asociación Polonesa, cuyas instalaciones fueron cedidas para el desarrollo del curso.
Con alrededor de 50 nuevos miembros en las distintas colectividades, Simos indicó: “si bien el carnet de manipulación de alimentos tiene una vigencia de tres años, la incorporación permanente de nuevos integrantes hace necesario sostener estas instancias de capacitación de manera anual”.
