Caputo aprovechó el escándalo que desató con un papel para irse y evitar más preguntas

En medio de su comparecencia en el Congreso, el ministro de Finanzas envió a la diputada Gabriela Cerrutti un papel que decía: "Mis hijas tienen 11 y 13 años. No seas tan mala". La legisladora lo cuestionó a viva voz por eso y el funcionario de Mauricio Macri aprovechó para pedirle al senador Mayans que terminara la sesión. En ese momento restaba que expusieran diez diputados y senadores, según denunció la oposición.

El ministro de Finanzas, Luis Caputo, defendió ayer en el Congreso su política de endeudamiento y rechazó las acusaciones sobre su presunta participación en empresas offshore, en una audiencia que fue levantada abruptamente a partir de un incidente que él mismo generó con un mensaje que escribió en un papel.

El presidente de la comisión Bicameral de Seguimiento de la Deuda Pública, el peronista José Mayans, decidió suspender la reunión por “desorden” después de que la diputada nacional del Frente para la Victoria, Gabriela Cerrutti, interumpiera la exposición para cuestionar a Caputo por haberle enviado una nota escrita de puño y letra.

En plena reunión, Caputo escribió a mano una frase que enardeció a Cerrutti: “Mis hijas tienen 11 y 13 años. No seas mala”, decía la esquela, una aparente alusión a una intervención de la legisladora, hace días, en el programa de TV Intratables, donde mencionó que una hija del ministro sería testaferro en el fondo Axis, una de las firmas offshore de las que el funcionario habría participado.

Poco después de levantada la audiencia, Caputo pidió disculpas en declaraciones al periodismo. Puso como excusa haber tenido una actitud de “inexperiencia política” al enviarle una nota a una diputada como Cerrutti y afirmó que actuó como “padre y no como funcionario público”.

La diputada lo acusó, también a través de los medios, de “misógino y de haber canchereado”, porque “temía” que sus preguntas fueran incisivas, preguntas que finalmente no se produjeron a raíz del final escandaloso.

En las cuatro horas previas, el ministro había brindado un informe sobre la toma de deuda y la situación económica, y había respondido con evasivas a los cuestionamientos sobre su supuesta participación en empresas offshore de parte de los diputados del kirchnerismo, Axel Kicillof y Agustín Rossi.

Caputo había advertido que “el tema de las offshore no es delito” y que se trata de “una práctica común”, y remarcó que el delito se da “cuando no se declara”, y sostuvo que tampoco puede declarar “una tenencia” que no es suya.

En respuesta a las preguntas sobre su supuesta vinculación con empresas offshore antes de ser funcionario, Caputo afirmó: “no tengo nada que ver con esas empresas. Todo lo que tengo lo tengo bien declarado en la Oficina Anticorrupción y en la AFIP”.

Respeto a la empresa Noctua, aclaró que sólo tiene “una tenencia accionaria nominal” que no tiene por qué “tener declarada”, ya que eso no lo convierte “en propietario”.

“Soy un tenedor fiduciario en confianza de otra persona”, amplió, y dijo que se presentó en la Justicia para que se “acelere la investigación” y se pruebe que no cometió delito.

El ministro rechazó acusaciones planteadas en su contra desde la oposición por supuestos conflictos de intereses de incompatibilidad de funcionario público.

“Si hubiera querido beneficiarme, me hubiera quedado en el sector privado”, sostuvo el funcionario ante los legisladores reunidos en el Salón de las Provincias del Palacio Legislativo, en un encuentro que arrancó con tensión, ya que los diputados del FPV no estaban de acuerdo con el método del cuestionario.

Las discrepancias sobre la forma de responder las preguntas (si todas juntas o una por una) obligaron a someter las dos mociones a una votación, que perdió el kirchnerismo.

Así, el ministro escuchó preguntas de grupos de legisladores y brindó una respuesta que abarcaba todas las inquietudes.

Respecto a la deuda, afirmó que la contraída con el sector privado y organismos multilaterales “es la más baja de la región”, y es de “un 30 por ciento del producto”, y declaró que “el perfil de la deuda argentina tiene algunas fortalezas fundamentales”, como el hecho de que “el plazo de financiamiento es largo”.

“Desde 2015 la deuda bruta subió en 80 mil millones de dólares y la neta en 64 mil millones”, señaló.

El funcionario agregó que el hecho de “poder financiar esta transición hacia el equilibrio fiscal y hacerlo a tasas muy ventajosas son factores que nos hicieron decidir a ir por este camino del gradualismo”.

Caputo ratificó que el Gobierno nacional está intentando “sentar las bases para tener un crecimiento sostenido”, pero advirtió que “75 años de desmanejos no se pueden solucionar en un año o dos” y que “no se le puede mentir a la gente” sobre esto.

En su exposición, el ministro de Finanzas reiteró que el objetivo principal del Gobierno es “eliminar la pobreza” mediante un “crecimiento sostenido” para que “se cierre la brecha social” y que Argentina deje de ser “un sube y baja fenomenal” en materia económica.

También respondió sobre el bono a 100 años emitido por el Poder Ejecutivo al señalar: “un bono de 100 años no es ni más ni menos un bono de 10 años que se refinancia cada 10 años” y que lo que se debe contemplar “es la tasa”.

“El juego de la política debiera ser otro. Debiera ser el de solucionarles la vida a ellos a los ciudadanos. Lo digo de corazón: han sido uno, dos, tres meses de difamaciones, una difamación atrás de la otra. Alguna, como el bono de 100 años, no tienen sustento propio”, recalcó.

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