En marzo, cuando no se había decretado la pandemia, la vida deportiva de Carlos Santana tenía un combate muy importante por delante pero se canceló y de a poco el boxeo comenzó a quedar relegado como tantas disciplinas de contacto en la República Argentina.
El boxeador de 25 años se convirtió en profesional hace poco, y eso hace que tenga que trabajar para poder mantener a su familia. Actualmente trabaja en la Municipalidad y sueña con el pase a planta permanente pero su anhelo más grande es pelear por una pelea importante.
En el día del boxeador, Diario El Patagónico conversó con él y afirmó que "la pandemia la vamos llevando como podemos, gracias a Dios tenemos trabajo en la Municipalidad y a la tarde haciendo changas en un taller mecánico donde comencé hace un mes y estoy aprendiendo".
Santana tiene doble trabajo, y el entrenamiento quedó en el pasado. Y en ese sentido confesó: "veo muy difícil el regreso del boxeo, a este año ya lo veo perdido. No se puede entrenar, nada y para poder boxear necesito mínimo tres meses de entrenamiento a full. La verdad que no me imagino la vuelta", admitió.
Su última pelea fue en Comodoro Rivadavia con Leonardo Fabio Amitrano donde probó su mano luego de una intervención quirúrgica, y fue con victoria, pero eso hace más de seis meses.
Santana tenía un 2020 que prometía acción y combate en casa y afuera, pero la pandemia por COVID-19 lo hizo retroceder con la guardia en alto. "Cuando arranqué este año arrancamos con la pelea por el título y luego estaba en carpeta salir a pelear afuera, pero ya no se pudo. Este año ya no pienso entrenar o que tengamos noticias buenas", confesó.
El joven boxeador celebra hoy su día, y deja un mensaje para el resto de los púgiles comodorenses que atraviesan la misma situación. "A los boxeadores de la ciudad le pido paciencia y que los que tengan la posibilidad de entrenar que lo aprovechen, les mando un saludo muy grande a todos y lamentablemente no quedan muchas alternativas".
Por último, remarcó la importancia del apoyo económico y brindó su punto de vista sobre el significado de ser boxeador en Comodoro Rivadavia. "Acá es muy difícil ser boxeador, en mi caso es muy poco el apoyo y tengo que trabajar para poder mantener a mi familia. He hablado con muchos sponsors que me dan una mano grande, y en esta situación de pandemia se cerró todo y se complica el doble. Siempre costó ser boxeador, y acá es muy sacrificado siendo profesional. Hay que ponerle el pecho a las balas y darle para adelante para cumplir el sueño que uno tiene", sentenció Santana quien comentó por último quienes son los que siempre estuvieron a su lado.
"Quiero dejar un saludo muy grande a todos los que ayudan y colaboran. A todos los sponsors que me han ayudado desde que comencé como amateur, son muchos y es muy bueno. A mi entrenador Carlos Mansilla, mi promotor Vicente Arisnavarreta, a Super Frenos, Pasta Linda, Papelera Reciclaje, Delta Salud, a Repuesto San Cayetano y a toda mi familia y amigos y la gente linda que acompaña y alienta, y por supuesto a ustedes (la prensa) por su gran trabajo", sentenció.
