Casi en simultáneo los bomberos combatieron incendios en Laprida, Rodríguez Peña y Kilómetro 12
Entre las 14 y las 15 de ayer, personal de Bomberos Voluntarios y Defensa Civil con la colaboración de máquinas viales y Policía del Chubut sofocaron tres grandes incendios de pastizales. Los siniestros afectaron a una chanchería de Laprida, a un vecindario cercano al Predio Ferial y una chacra en Kilómetro 12.
Varias dotaciones de bomberos del Destacamento Central, de Kilómetro 3 y Don Bosco sofocaron ayer tres incendios en menos de una hora en Laprida, Rodríguez Peña y Kilómetro 12.
El primero de los siniestros a los que los voluntarios del móvil 45, a cargo del jefe Diego Galleguillo, debieron acudir fue al a chanchería de Laprida, en donde ya el domingo se había producido un incendio de magnitud producto de pirotecnia.
Según explicó Galleguillo a El Patagónico, ayer se prendieron fuego algunos papeles que habían quedado en el lugar.
Casi en simultáneo otras dos dotaciones de Bomberos Voluntarios del Destacamento 3 y 2 trabajaban en un incendio de grandes dimensiones entre el camino lateral situado entre el Predio Ferial y la ruta Nacional 3, sobre Rodríguez Peña.
El incendio puso en peligro las viviendas de antiguos pobladores y también el salón de fiestas "Amapola", propiedad de Esther Ciselli, una mujer que vive en el lugar hace más de 40 años y que ayer a baldazos ayudaba a frenar las llamas.
Graciela Riquelme, una de las vecinas del sector contó que ella estaba planchando cuando empezó a ver humo.
Los bomberos atacaron el fuego a tiempo y pudieron resguardar la propiedad del hijo de Ciselli, ubicada sobre lo alto del predio y también sofocaron las llamas que amenazaban con llegar al salón donde alguna vez funcionó un motobar.
Esther Ciselli dejó en claro sus sospechas ante este diario y cree que se trató de un acto intencional. "De allá arriba de la loma venían las llamas", relató al mujer que destacó la colaboración de los bomberos y los rescatistas.
Producto del viento el fuego también se propagó sobre un terreno privado, pero fue sofocado con tierra por retroexcavadoras.
Mientras los bomberos terminaban de apagar el incendio en Rodríguez Peña, el móvil 45 desde Laprida se debió dirigir hasta una chacra de Kilómetro 12.
Es que un integrante de la familia Bustos estaba quemando basura en un tambor y el fuego se le propagó en todo el predio con pastizales secos.
Juan Carlos Gutiérrez, un vecino de Kilómetro 14 que estaba trabajando a esa hora, empezó a sentir olor a humo y salió en busca del siniestro hasta que lo encontró. Advirtió a todos los vecinos a bocinazos en el sector de Kilómetro 12.
"Llamaba a Policía, a Bomberos a Defensa Civil y ni bola", narró Gutiérrez. Sin embargo, la ayuda de Bomberos llegó y logró evitar que el fuego se propagara hacia la casa de la familia Vega.
"Lo que más me importaba eran los vecinos", sostuvo la dueña de la chacra que perdió árboles frutales de más de 30 años de trabajo y sacrificio. La mujer contó que alcanzó a salvar las gallinas, pero con el fuego no se podía hacer nada ya que avanzaba rápidamente con el viento.
"Acá hay escases de agua, no se puede quemar en días así", se quejó Gutiérrez quien temió que el fuego avanzara sobre todas las chacras del sector.
El primero de los siniestros a los que los voluntarios del móvil 45, a cargo del jefe Diego Galleguillo, debieron acudir fue al a chanchería de Laprida, en donde ya el domingo se había producido un incendio de magnitud producto de pirotecnia.
Según explicó Galleguillo a El Patagónico, ayer se prendieron fuego algunos papeles que habían quedado en el lugar.
Casi en simultáneo otras dos dotaciones de Bomberos Voluntarios del Destacamento 3 y 2 trabajaban en un incendio de grandes dimensiones entre el camino lateral situado entre el Predio Ferial y la ruta Nacional 3, sobre Rodríguez Peña.
El incendio puso en peligro las viviendas de antiguos pobladores y también el salón de fiestas "Amapola", propiedad de Esther Ciselli, una mujer que vive en el lugar hace más de 40 años y que ayer a baldazos ayudaba a frenar las llamas.
Graciela Riquelme, una de las vecinas del sector contó que ella estaba planchando cuando empezó a ver humo.
Los bomberos atacaron el fuego a tiempo y pudieron resguardar la propiedad del hijo de Ciselli, ubicada sobre lo alto del predio y también sofocaron las llamas que amenazaban con llegar al salón donde alguna vez funcionó un motobar.
Esther Ciselli dejó en claro sus sospechas ante este diario y cree que se trató de un acto intencional. "De allá arriba de la loma venían las llamas", relató al mujer que destacó la colaboración de los bomberos y los rescatistas.
Producto del viento el fuego también se propagó sobre un terreno privado, pero fue sofocado con tierra por retroexcavadoras.
Mientras los bomberos terminaban de apagar el incendio en Rodríguez Peña, el móvil 45 desde Laprida se debió dirigir hasta una chacra de Kilómetro 12.
Es que un integrante de la familia Bustos estaba quemando basura en un tambor y el fuego se le propagó en todo el predio con pastizales secos.
Juan Carlos Gutiérrez, un vecino de Kilómetro 14 que estaba trabajando a esa hora, empezó a sentir olor a humo y salió en busca del siniestro hasta que lo encontró. Advirtió a todos los vecinos a bocinazos en el sector de Kilómetro 12.
"Llamaba a Policía, a Bomberos a Defensa Civil y ni bola", narró Gutiérrez. Sin embargo, la ayuda de Bomberos llegó y logró evitar que el fuego se propagara hacia la casa de la familia Vega.
"Lo que más me importaba eran los vecinos", sostuvo la dueña de la chacra que perdió árboles frutales de más de 30 años de trabajo y sacrificio. La mujer contó que alcanzó a salvar las gallinas, pero con el fuego no se podía hacer nada ya que avanzaba rápidamente con el viento.
"Acá hay escases de agua, no se puede quemar en días así", se quejó Gutiérrez quien temió que el fuego avanzara sobre todas las chacras del sector.
