Cayó ayer en España el sirio Monzer Al Kassar
El magnate sirio Monzer Al Kassar, quien estuvo unido con fuertes lazos al menemismo a principio de los 90, fue detenido ayer en España a pedido de la justicia de Estados Unidos, que lo acusa de financiar actividades terroristas.
Madrid (Télam)
Acusado en distintas partes del mundo de traficar drogas y armas, investigado por sus relaciones con grupos armados de Medio Oriente y América Latina, Al Kassar llevaba una vida de lujos y ostenación en Marbella.
Todavía tiene pendiente una causa en Argentina por haber conseguido residencia y documento de identidad en tiempo rércord, mientras logró escapar de una sospecha en el expediente por la venta ilegal de armas a Croacia y Ecuador, uno de los mayores casos de corrupción que afectó al menemismo.
Hacedor de una enorme fortuna, el sirio fue declarado «persona no grata» en Estados Unidos, Canadá y Austria, expulsado de Francia, Alemania e Italia y procesado en Dinamarca y Suiza.
En 1988, cuando se fue de España -donde residía- se le prohibió el reingreso durante tres años.
Su detención fue solicitada ahora por un tribunal de Nueva York que lo acusa de ayudar a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en operaciones que incluían el contrabando de cocaína, informó la agencia italiana Ansa.
También pesa sobre Al Kassar la acusación de «conspiración para matar a ciudadanos y oficiales estadounidenses, usar y adquirir misiles antiaéreos, blanquear dinero y traficar con drogas».
Las autoridades españolas ordenaron el registro de la casa del multimillonario en Marbella, luego de haber concretado su detención en el aeropuerto madrileño de Barajas, al regreso de un viaje desde Málaga.
Además, deberá responder a un interrogatorio del juez de la Audiencia Nacional, Juan del Olmo.
Una de las tantas acusaciones que afrontó Al Kassar fue la de haber proveído armas y financiamiento al Frente de Liberación Palestina que en los 80 secuestró en aguas egipcias del buque italiano Achille Lauro, cargo del que resultó absuelto en 2005.
Monzer Al Kassar ganó fama en Argentina en los años 90, cuando logró sólidas relaciones con la Casa Rosada.
Acusado en distintas partes del mundo de traficar drogas y armas, investigado por sus relaciones con grupos armados de Medio Oriente y América Latina, Al Kassar llevaba una vida de lujos y ostenación en Marbella.
Todavía tiene pendiente una causa en Argentina por haber conseguido residencia y documento de identidad en tiempo rércord, mientras logró escapar de una sospecha en el expediente por la venta ilegal de armas a Croacia y Ecuador, uno de los mayores casos de corrupción que afectó al menemismo.
Hacedor de una enorme fortuna, el sirio fue declarado «persona no grata» en Estados Unidos, Canadá y Austria, expulsado de Francia, Alemania e Italia y procesado en Dinamarca y Suiza.
En 1988, cuando se fue de España -donde residía- se le prohibió el reingreso durante tres años.
Su detención fue solicitada ahora por un tribunal de Nueva York que lo acusa de ayudar a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en operaciones que incluían el contrabando de cocaína, informó la agencia italiana Ansa.
También pesa sobre Al Kassar la acusación de «conspiración para matar a ciudadanos y oficiales estadounidenses, usar y adquirir misiles antiaéreos, blanquear dinero y traficar con drogas».
Las autoridades españolas ordenaron el registro de la casa del multimillonario en Marbella, luego de haber concretado su detención en el aeropuerto madrileño de Barajas, al regreso de un viaje desde Málaga.
Además, deberá responder a un interrogatorio del juez de la Audiencia Nacional, Juan del Olmo.
Una de las tantas acusaciones que afrontó Al Kassar fue la de haber proveído armas y financiamiento al Frente de Liberación Palestina que en los 80 secuestró en aguas egipcias del buque italiano Achille Lauro, cargo del que resultó absuelto en 2005.
Monzer Al Kassar ganó fama en Argentina en los años 90, cuando logró sólidas relaciones con la Casa Rosada.
