Ingredientes:
1 taza de maíz blanco.
4 choclos amarillos frescos.
1 cucharadita de azúcar integral.
1 cucharadita de pimienta.
1 cucharada de aceite de oliva.
1 taza de leche.
1 cebolla mediana.
1 diente de ajo.
Queso cremoso opcional.
Sal a gusto.
Preparación:
Es importante dejar el maíz blanco en remojo la noche anterior a la realización de la receta.
Una vez transcurrida la hidratación, lo colaremos y enjugaremos bien. Cocinaremos en abundante agua, a la cual dejaremos romper hervor y taparemos. Dejaremos tapada por unos 45 minutos siempre cerciorándonos si necesita que incorporemos líquido.
Limpiaremos los choclos retirándoles las hojas y fibras antes de desgranar con ayuda de un cuchillo, reservaremos los granos. Pelaremos la cebolla y el ajo, cortaremos en cubos pequeños y reservaremos. Durante los últimos minutos de cocción del maíz blanco, integraremos los granos de choclo y dejaremos cocinar unos minutos antes de retirar del fuego. Retiraremos el maíz del líquido con ayuda de una espumadera o colador de mano, o bien colando todo el contenido pero reservando el líquido de cocción.
Colocaremos una sartén a fuego máximo, a la cual incorporaremos el aceite de oliva, el ajo y la cebolla, dejaremos dorar y cuando comience a caramelizarse la cebolla levantaremos el fondo de cocción integrando dos cucharadas del líquido de cocción del maíz; dejaremos reducir el liquido unos minutos y retiraremos del fuego. Colocaremos en una olla junto al maíz escurrido la pimienta, el azúcar, la leche y media taza del líquido de cocción, dejaremos cocinar cubierto durante 30 minutos; si fuese necesario incorporaremos más líquido de la cocción del maíz.
Transcurrida la cocción retiraremos la tapa y dejaremos reducir el líquido. Si queremos que resulte una consistencia cremosa, podemos incorporar en este momento el queso o bien una cucharadita de fécula de maíz, previamente diluida en media taza de agua fría. Integraremos bien a la preparación, retiraremos del fuego y serviremos en cazuelas.
