Cefalea Tensional o Neuralgia de Arnold

Las cefaleas, dolores de cabeza, pueden tener varios orígenes, pero es muy habitual encontrarnos con cefaleas tensionales, es decir causadas, por tensión miofascial. De este subtipo de cefalea nos ocuparemos en esta oportunidad, dado que con la aplicación de medidas posturales y terapéuticas específicas podemos aprender a manejarlo, y sobre todo a prevenirlo.

Por: Lic. Kinesiólogo Luis Martín Errazú. MP 0156

Las características de  esta dolencia son: dolor de aparición gradual, que se hace continuo, comienza generalmente en un lado de la base del cuello (puede tomar ambos lados), y se irradia hacia arriba por la cabeza, como si fuera un hemicasco, e inclusive se siente como si “tirara” detrás del globo ocular. Algunos pacientes lo describen como: -me duele hasta el cabello-.
De la columna cervical alta emerge un nervio voluminoso que tiene nombre Arnold u Occipital Mayor, C2, al hacerlo atraviesa estructuras miofasciales (músculos, tendones, fascias y aponeurosis) para luego distribuirse por su territorio de inervación en la cabeza, zona occipital, parietal y temporal homolateral. Se hace superficial al atravesar el músculo trapecio.  Es uno de los pocos nervios cervicales (que se originan de la médula espinal) que intervienen en la inervación sensitiva de la cabeza, la mayor parte depende del  Nervio Trigémino (que se origina dentro del cráneo), el cual es responsable por ejemplo del dolor de muelas.
Lógicamente, cuando se produce mayor tensión de esas estructuras miofasciales, como en una contractura, se va a provocar un verdadero atrapamiento del Nervio de Arnold, con la consecuente sintomatología ya descripta.
Otros factores causantes de esta patología pueden ser: artrosis cervical, uncartrosis, preexistencia de trauma, síndrome de latigazo cervical, etc.
Son múltiples los factores que pueden provocar una contractura cervical, van desde una postura disfuncional, pasando por el sedentarismo, la falta de actividad física, el estrés, y por supuesto, lesiones más severas.
 Lo que haremos a continuación es enumerar una serie de medidas simples para evitar y tratar esta dolencia en particular, la cefalea tensional.
-Consulta médica ineludible, damos por sentado que se deben hacer todas las pruebas pertinentes para llegar al diagnóstico adecuado.
-Cuidar la postura, en otras notas nos hemos explayado en esto, pero para destacar debemos usar soporte externo al sentarnos en la zona lumbar (rollito lumbar de Mckenzie), porque la columna es como una pirámide que precisa que su base esté correctamente posicionada para que la zona más alta, la cervical, esté biomecanicamente bien ubicada.
-Aplicar la ergonomía en nuestro trabajo y/o estudio. Muchos pacientes que son estudiantes de carreras que requieren mucho tiempo de lectura padecen esta cefalea. La causa suele estar en que para leer flexionan la cabeza sobre los apuntes y pasan así muchas horas.
Nuestra columna cervical está diseñada para que la cabeza (donde residen 4 de los 5 sentidos) pueda pivotear sobre el cuello y así tener acceso tridimensional al medio que nos rodea, y poder ver, oler y escuchar, lo que sucede a nuestro alrededor. Por lo tanto, esta postura de flexión exige a los músculos de la nuca de tal forma que la contractura, con las consecuencias previsibles.
Hace millones de años, cuando éramos cuadrúpedos, teníamos en la parte posterior del cuello una estructura llamada Ligamento Cervical Posterior, que era el encargado de "sostener"  la cabeza en su lucha constante con la gravedad, la naturaleza siempre busca la forma más económica de hacer el trabajo, un ligamento no requiere energía, no se cansa ni se contractura.  En nuestro cuerpo hoy sólo quedan vestigios de esa estructura. Entonces, la solución a este problema es sencilla, usar un atril para leer, porque deja el material de lectura casi perpendicular a la vista, optimizando  la postura del cuello, previniendo las contracturas por tensión excesiva.
-Uso de crioterapia local. Una vez presente el dolor agudo, es recomendable la aplicación de frio en la zona de la nuca, porque su efecto analgésico es excelente (tenemos más receptores de frio que de calor en la piel, por ello es una sensación de alivio rápida y abarcativa, un ejemplo de su uso es le spray que se aplica a los jugadores de fútbol). Es práctico el uso de bolsitas de gel, porque se adaptan a la superficie en la que se aplican.
-Realizar alguna actividad de bajo impacto, como ser yoga, natación, pilates o pesas, siempre bajo la supervisión de un profesional.
-Poner en práctica al menos 10 minutos al día una rutina corta de elongación y movilidad articular de cuello, combinada con respiración y relajación. Aunque parezca poco tiempo esto ayudará mucho a bajar el nivel de estrés con el que vivimos.
-Evitar leer y mirar televisión en el dormitorio. Primero para cuidar la postura y también para poder alcanzar el nivel de sueño  que requerimos para realmente descansar. Inclusive la luz que emana la TV encendida en silencio evita que el cerebro entre en sueño profundo.
-Si consume muchos chicles y tiene este tipo  de cefalea, será bueno dejar de hacerlo. Masticar implica una actividad intensa de los músculos de la mandíbula que trabajan en conjunto con los músculos del cuello y nuca, por lo tanto generará mayor contractura.
Dentro de la kinesiología y la fisioterapia existen múltiples herramientas para el tratamiento de esta patología, desde técnicas de masoterapia, electroanalgesia, acupuntura, reeducación postural, etc.
Como en todos los casos la indicación correcta es el éxito del tratamiento, lo cual queda a criterio de su kinesiólogo. Lo que sí podemos anticipar, es que si usted no realiza cambios en sus hábitos posturales, cualquier aplicación terapéutica está condenada al fracaso, y toda patología podrá ser recurrente.

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