Centro Atómico Bariloche: advierten por despidos de 1500 trabajadores en la CNEA

Preocupa la situación en un sector importante para la ciudad.

El inicio de los retiros voluntarios en la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y la incertidumbre por la nueva estructura que prepara el organismo volvieron a poner en alerta a los trabajadores del Centro Atómico Bariloche. Trabajadores del sector cuestionaron el alcance de las medidas y advirtieron que, según la información que manejan, la reorganización podría implicar la salida de alrededor de 1.500 trabajadores de la CNEA.

Carolina Ayala, referente de ATE y representante de los trabajadores del Centro Atómico Bariloche, explicó en diálogo con El Cordillerano que el escenario se suma a otros conflictos que vienen atravesando los trabajadores, entre ellos el que involucra a quienes se desempeñan en el proyecto CAREM.

El conflicto con los trabajadores del CAREM

Uno de los conflictos que permanece abierto está relacionado con trabajadores que se desempeñan en el proyecto CAREM. Según relató Ayala, el episodio comenzó cuando un grupo de empleados presentó una nota ante la gerencia para solicitar que se les asignaran objetivos y tareas.

“Los empleados presentaron una nota ante la gerencia, fuera de cualquier actividad gremial, solicitandoles actividades para realizar. Como no recibieron respuesta realizaron una sentada pacífica en la escalera”, explicó.

Según su relato, los trabajadores solicitaron tareas a Magdalena Villaverde, actual gerenta del CAREM, y también participaron de la presentación jefes de distintas divisiones. Después de ese episodio, según denunció la referente de ATE, los trabajadores que figuraban en la nota comenzaron a percibir un descuento en un adicional salarial.

“Al mes, todas esas personas que firmaron la nota tuvieron un descuento del 30% del sueldo, es decir le quitaron un plus que cobraban por pertenecer a un proyecto estratégico”, explicó.

Para Ayala, la coincidencia entre el reclamo y el descuento constituye uno de los puntos centrales del conflicto.

“Solamente solicitaron las tareas a desarrollar, sin reclamo, y recibieron un castigo económico”, afirmó.

El reclamo por el adicional del 30%

El adicional cuestionado corresponde a la denominada “Compensación por Actividades Especiales en Proyectos Estratégicos”. En la presentación administrativa realizada por los trabajadores se solicita que se deje sin efecto la medida que interrumpió su percepción y que se restituyan las diferencias salariales generadas.

El reclamo también sostiene que las tareas estratégicas continúan desarrollándose con normalidad y que no hubo una comunicación de modificación de esas funciones. Además, cuestiona que la quita del beneficio se haya realizado sin una notificación previa de un acto administrativo fundado.

Entre los pedidos realizados figura la restitución inmediata de la compensación, el pago de las diferencias salariales desde el momento en que dejó de percibirse y la información sobre el acto administrativo que habría fundamentado la interrupción del beneficio.

Ayala contó que los trabajadores afectados recurrieron además a abogados de distintos sectores gremiales y presentaron una medida cautelar.

“Los compañeros afectados fueron a hablar con diferentes abogados de distintos lados y les respondieron que no les van a devolver ese porcentaje, ni reconocer, ni a pagar nada, porque el CAREM está desfinanciado”, sostuvo.

Para la dirigente gremial, existe una diferencia entre que el proyecto se encuentre detenido o desfinanciado y que se quite el adicional solamente a determinados trabajadores.

“El CAREM, al proyecto en sí, no lo pueden dar de baja porque esta bajo una ley, pero sí lo pueden desfinanciar”, planteó.

La preocupación por los retiros voluntarios

En paralelo al conflicto del CAREM, comenzaron los retiros voluntarios dentro de la CNEA. Ayala cuestionó tanto los montos ofrecidos como las condiciones que, según explicó, acompañan el mecanismo.

“Los retiros voluntarios son con montos mucho menores a lo que corresponde por una indemnización después de años de trabajo”, sostuvo.

Pero, más allá del monto, señaló como uno de los aspectos más preocupantes la cláusula que impediría a quienes acepten el retiro volver a trabajar en organismos vinculados al sector nuclear.

“Lo más grave de todos estos proyectos de retiro, para mí, es que cuando ponen una cláusula que es si vos aceptás ese retiro, no podés trabajar en ningún lugar del sector nuclear”, afirmó.

Según enumeró, la restricción alcanzaría a organismos y empresas como INVAP, Nucleoeléctrica, OSITEC, ARN y CONAE.

El puesto que se elimina cuando un trabajador se retira

Otro de los puntos que Ayala considera especialmente grave es que el retiro voluntario no solamente implique la salida de una persona, sino también la eliminación del puesto que ocupaba.

“Además de todo eso, confirmaron que la persona que deja un puesto, ese puesto lo van a suprimir, es decir, deja de existir dentro del organismo”, afirmó.

La referente de ATE marcó una diferencia entre una jubilación o retiro individual y la supresión definitiva de un cargo.

“En una realidad normal, si me voy mi puesto puede ser cubierto por otra persona. Ahora lo que estan tratando de llevar adelante es que directamente se borre el puesto de trabajo. Eso es directamente el cierre de la CNEA”, manifestó.

La preocupación por una nueva estructura de la CNEA

Para los empleados, el eje más urgente actualmente pasa por conocer cómo será la nueva estructura de la CNEA y qué cantidad de trabajadores quedarán incluidos en ella.

Ayala aseguró que : “Quieren sacar 1.500 empleados de la CNEA”, afirmó.

La referente explicó que el número genera especial preocupación porque, desde la perspectiva del gremio, la CNEA ya se encuentra por debajo de la cantidad de trabajadores necesaria para sostener su estructura y sus funciones.

“Ya estábamos por debajo de la estructura óptima, y quieren sacar 1.500 empleados más”, sostuvo.

También señaló que se proyecta la eliminación de alrededor de 160 gerencias.

“Detrás de cada gerencia hay un montón de gente, y la cuestión es saber qué pasa con esa gente”, cuestionó.

Por eso, Ayala sostuvo que uno de los principales reclamos que llevarán adelante será que la nueva estructura mantenga la cantidad de trabajadores que actualmente forman parte del organismo.

El reclamo en las calles

Ayala explicó que ATE también busca articular los reclamos de los trabajadores de ciencia, tecnología y educación, incluyendo a Parques y el sector universitario.

Si bien todavía no hay una fecha definida para una movilización local, anticipó que podrían comenzar actividades conjuntas la próxima semana.

En ese sentido, destacó que las protestas anteriores tuvieron resultados concretos para los trabajadores de la CNEA: “Las veces que salimos sí funcionó” y recordó que, tras una primera tanda de despidos, “de los 60 tuvieron que reincorporar a 7”. Además, señaló que el 19 está prevista una jornada nacional de protesta a la que podrían sumarse acciones en Bariloche.