El proyecto del Centro de ex Combatientes es que el edificio de avenida Polonia 1.685 sea un espacio donde los hechos ocurridos durante la guerra sean debatidos y construidos mediante el aporte de toda la comunidad.
Es por ello que entre otras cosas contará un salón de usos múltiples y una biblioteca, además de un albergue donde los ex combatientes de la provincia y sus familias puedan alojarse durante su paso por Comodoro.
La obra, que avanza por partes y está a punto de concretarse la primera etapa con la conexión de la red de gas al edificio, se erige sobre la Avenida Polonia 1.685.
En el convenio firmado ayer busca «valorizar y fortalecer la memoria de quienes resguardaron el patrimonio natural de nuestro país», es por ello que la Universidad asume la realización de tareas de «asistencia técnica y servicios a partir de los recursos humanos y logísticos que está en condiciones de afectar, en el marco de promover políticas de extensión universitaria».
La arquitecta Graciela Caso es la encargada de dar continuidad a un trabajo que se viene realizando hace un tiempo y está vinculado al avance de la obra.
Al respecto, Jorge Palacio sostuvo «hace bastante tiempo que venimos trabajando juntos y lo hace ad honorem. Es una gran ayuda para nosotros, sobre todo para el avance de la obra grande que sería el salón de 400 metros cuadrados, que está próxima a iniciarse, aunque vamos a viajar a Rawson para presentar unos papeles y una vez que se realice este trámite nos darían la autorización para iniciar la obra que albergaría a todos los veteranos de la ciudad».
RECUPERAR LA MEMORIA
Son cerca de 200 los veteranos que viven en Comodoro Rivadavia y el objetivo del Centro es integrarlos en un espacio que buscará «recuperar la memoria de Malvinas».
En abril el Centro recibió unos 400 mil pesos aunque se advirtió que «la obra sale mucho más, sobre todo en Comodoro que como todo el mundo sabe los precios son más altos, así es que avanzaremos en gestionar la ampliación del financiamiento», indicó Palacio.
«Siempre le digo a mis compañeros que ahí adentro hablaremos de Malvinas, recordaremos a quienes cayeron, e invitaremos a la comunidad para que se entere de la verdad de Malvinas», afirmó el ex combatiente.
Al respecto el rector Jorge Gil se refirió al proceso de «desmalvinización» que se vivió después de la guerra y que influyó en la comunidad.
«Es por eso que vamos a avanzar en afianzar espacios de difusión dentro de la institución sobre Malvinas», dijo.
El encuentro de ayer fue una oportunidad para que los representantes del Centro de ex Combatientes compartan con las autoridades académicas los esfuerzos realizados por los veteranos de guerra para mantener vigente el tema de la guerra.
«Comúnmente sólo se habla de la guerra el 2 de abril y después el tema no se vuelve a tocar: la Bandera de ceremonias sale ese día y se guarda hasta el año siguiente. Eso es algo que nos preocupa», dijo Palacio.
El rector compartió esa visión afirmando que «en ese marco nuestra expectativa es también habilitar un espacio para que el tema de Malvinas sea abordado y en el que ustedes participen activamente», afirmó.