Charles Manson, el asesino que pasó la gran parte de su vida tras las rejas
Charles Manson fue condenado en 1971 por planificar el homicidio de siete personas que fueron asesinadas por sus seguidores en agosto de 1969. Desde entonces estaba en prisión. Falleció ayer en un hospital de California luego de que fuera internado de urgencia a causa de su precario estado de salud.

Anciano, enfermo, con una esvástica grabada en el entrecejo y sin haber dado jamás la más mínima señal de arrepentimiento por su aberrante salvajismo, murió ayer a los 83 años el norteamericano Charles Manson, uno de los criminales más famosos del siglo XX.

El deceso de Manson se produjo en un hospital de California, Estados Unidos, informó la hermana de una de sus víctimas al portal TMZ, que se especializa en cubrir al detalle la vida de los famosos.

Manson cumplía cadena perpetua en la prisión estatal de Corcoran (California) por los crímenes cometidos en 1969 por los miembros de la secta que lideraba, y días atrás había sido internado de urgencia a causa del severo de su precario estado de salud.

Su víctima más resonante fue la bella actriz Sharon Tate, quien estaba a punto de dar a luz a su primer hijo, fruto de su relación con el afamado director de cine Roman Polanski.

Según autoridades penitenciarias citadas por la agencia alemana de noticias DPA, Manson, que sumaba centenares de sanciones por mal comportamiento en la cárcel, murió por causas naturales sin que se diera a conocer la dolencia específica que padecía.

El asesino en serie murió en un hospital de la localidad de Bakersfield, explicó Debra Tate, hermana de Sharon Tate, a TMZ luego de recibir una llamada telefónica de oficiales de la prisión donde permanecía encerrado Manson, condenado en 1971 por su papel en la secta y planificación de los asesinatos perpetrados por sus seguidores.

Manson estremeció a Estados Unidos en agosto de 1969 con una sangrienta espiral de violencia en la que él y sus secuaces de la secta, conocidos como “la familia Manson”, asesinaron a siete personas para provocar una guerra racial.

Manson no estuvo en el lugar de los hechos, pero tras un largo y mediático juicio fue condenado por ser el cerebro de los asesinatos.

Aquellos crímenes conmocionaron a la sociedad estadounidense y repercutieron mundialmente al grado de marcar de forma simbólica un punto y aparte en la contracultura de los años 60 y el movimiento hippie.

Los asesinos utilizaron la sangre de sus víctimas para escribir mensajes en las paredes, mientras seguían las instrucciones que creían escuchar en la canción “Helter Skelter” de Los Beatles.

Manson fue sentenciado a morir en la cámara de gas en 1971, pero la pena capital fue conmutada a cadena perpetua luego que los tribunales declararan inconstitucional castigar con la muerte a los reclusos en el estado de California.

Además, tras siete años en prisión fue declarado elegible para obtener la libertad condicional, pero le fue repetidamente denegada debido a que las autoridades concluyeron que aún era un preso muy peligroso.

NUNCA SE ARREPINTIO

En los últimos 20 años, Manson siempre se negó a comparecer para obtener la libertad condicional y en una entrevista concedida a la revista de celebridades Vanity Fair en 2011 se describió como un hombre “mezquino, sucio, forajido y malo”, y aseguró que fue condenado por “ser la voluntad de Dios”.

Tras un reportaje publicado en 1970, la influyente revista Rolling Stone concluyó que a Manson debía describírselo como “el hombre vivo más peligroso del mundo”.

Leslie Van Houten, la integrante más joven de ese clan, explicó en su momento que Manson les había “lavado el cerebro” con sexo, LSD, lecturas constantes de pasajes de la Biblia, repetidas escuchas del “Álbum Blanco” y otros textos sobre su deseo de lanzar una revolución.

El asesino nació el 12 de noviembre de 1934 en Cincinnati (Ohio) y pasó su infancia en varios reformatorios debido a los atracos que cometió y a que su madre, una joven alcohólica, no se hizo cargo de él.

En el asesinato de Tate, el 9 de agosto de 1969, los jóvenes Susan Atkins, alias “Sexie Sadie”; Patricia Krenwinkel, Leslie van Houten y Tex Watson, armados con cuchillos y un rifle, entraron en la mansión en Beverly Hills (Los Ángeles) del productor musical Terry Melcher, quien había rechazado grabar varias canciones de Manson.

Allí mataron a puñaladas a la joven actriz de 26 años, que estaba embarazada de ocho meses, y luego la colgaron de una viga en su sala de estar, además de asesinar a Jay Sebring, Abigail Folger, Voityck Frykowski y Steven Parent. Los criminales utilizaron la sangre de las víctimas para realizar pintadas en las paredes de la casa.

Tras la matanza, 48 horas después, Manson entró en la casa del empresario Leno LaBianca y su mujer Rosemary en Los Ángeles, donde Watson, Krenwinkel y Van Houten asesinaron a la pareja.

Anteriormente, varios miembros de “La Familia” habían asesinado también a un profesor de música, Gary Hinman, quien se había negado a formar parte del grupo musical de Manson.

Los asesinatos de la familia Manson, junto con el derramamiento de sangre durante un concierto de los Rolling Stones en Altamont Speedway de California, parecieron exponer la parte violenta y plagada de drogas de la contracultura y causaron una escalofriante ola de miedo en todo Estados Unidos.

Manson fue la peor pesadilla de todos los padres. El hombre bajo y peludo con ojos hipnóticos era una figura carismática con talento para convertir a los jóvenes de clase media en asesinos en masa.

A pesar de la abrumadora evidencia, él siempre mantuvo su inocencia. “No he matado a nadie, y he ordenado que no maten a nadie”, decia.

El poder de Manson sobre las mujeres era obvio. Cuando apareció con una “X” tallada en su frente que decía que estaba “desconectado de la sociedad”, las mujeres mutilaron sus frentes al día siguiente. Más tarde la cambió por una esvástica.