“Checo” Arismendi podrá salir a trabajar y se alojará en un hotel de Pico Truncado

La defensa particular de Sergio Arismendi, detenido por su presunta participación en el homicidio de Ezequiel Bardón –ocurrido el 20 de noviembre en el Moure–, sostiene que cuando ocurrió el hecho el imputado estaba trabajando en Santa Cruz. Hasta que lleguen otros informes y pericias, el fin de semana permanecerá detenido en la Seccional Tercera y luego podrá trabajar en Koluel Kaike, para lo cual tendrá que permanecer en un hotel de Pico Truncado.

Sergio Arnaldo “Checo” Arismendi fue sometido ayer en la Oficina Judicial a la audiencia de control de detención y formalización de la investigación por el homicidio de Hugo Ezequiel Bardón (25), ocurrido entre el 19 y 20 de noviembre en la vivienda de la víctima ubicada en Cabo Valdéz 2.900 del barrio Moure. El encuentro lo presidió el juez José Rago.

Arismendi estuvo asesorado por el abogado Mauro Fonteñez, mientras el Ministerio Público Fiscal fue representado por la fiscal Camila Banfi que lleva adelante una causa sumamente compleja porque los testigos forman parte de dos bandas enfrentadas: “Los de Arriba”, del Moure, y “Los de Abajo”, del Isidro Quiroga. Aparentemente, las diferencias surgirían del control del territorio para comercializar estupefacientes.

La fiscal Banfi dio a conocer ayer que según la investigación el miércoles 19 de noviembre en horas de la tarde Arismendi, acompañado de otras personas, ingresaron a la vivienda de Bardón. Le asestó un balazo en la cabeza, detrás de la oreja, con orificio de entrada sobre el lado izquierdo y que quedó alojado en el lado derecho. Al irse, le llevaron un arnés que llevaba puesto un arma de fuego.

La fiscal pidió que se impute a Arismendi por “presunto homicidio agravado por el uso de arma de fuego”, o subsidiariamente portación ilegal de armas de fuego de guerra.

La fiscal comentó que de la veintena de testigos solo seis accedieron a firmar sus declaraciones. Se teme que no puedan ser sostenidos en el tiempo.

UN JOVEN AMENAZADO

La principal prueba que apunta contra “Checo” Arismendi son los mensajes de texto que los investigadores recuperaron del celular de Bardón. Allí la víctima comentaba a sus amigos que el imputado lo había amenazado. En este contexto se debe recordar que el lunes 10 de noviembre habían asesinado a la madre de Arismendi, Norma Curiqueo, al balearle el domicilio. Aparentemente, esos disparos tenían como objetivo al ahora acusado.

Un testimonio señala que Arismendi le habría puesto el arma en el pecho a Bardón y le habría dicho que le entregara al que mató a su madre, sino “no pasaba del fin de semana”.

Banfi además informó que en los allanamientos a la vivienda de Arismendi, en el barrio Stella Maris, se encontraron todo tipo de municiones, incluso 6,25, del mismo calibre con la que le dieron muerte a Bardón. Según los entendidos, se trata de proyectiles difíciles de conseguir.

En lo inmediato se realizará un reconocimiento de las armas secuestradas a Arismendi por parte de los conocidos de Bardón, para determinar si alguna es la que tenía el joven asesinado.

DEL TRABAJO AL HOTEL

A todo esto, en la audiencia de ayer la defensa de Arismendi planteó la inocencia del joven, padre de tres hijos y sostén de hogar, aduciendo que el día del hecho se encontraba en la zona de Pico Truncado. Y para certificar sus dichos presentó una nota que firma el supervisor de la empresa de servicios petroleros. El certificado detalla que el diagrama laboral es de lunes a viernes y que los trabajadores permanecen durante esos días alojados en un hotel de Pico Truncado, regresando a Comodoro el fin de semana. Arismendi dice llevar ocho años de antigüedad.

El abogado Fonteñez se comprometió a presentar, tanto al juez como a la fiscal, el informe de la operadora Pan American Energy sobre la tarjeta de control de ingreso al yacimiento de “Checo” Arismendi, como así también los papeles de la pistola 9 milímetros que le secuestraron.

El juez Rago finalmente dio por anoticiado al imputado y analizó que hay pruebas suficientes para tenerlo como probable autor de la muerte de Bardón. Por eso le dictó la prisión domiciliaria con salidas laborales y dispuso que de lunes a viernes –fuera del horario laboral- permanezca alojado en el hotel “El Ciervo Rojo” de Pico Truncado y que sábado y domingo permanezca detenido en la Seccional Tercera.

Arismendi argumentó que podría tener un nuevo destino laboral luego de las fiestas de Navidad, pudiendo ser el mismo el yacimiento de Cerro Dragón.

En ese caso, el juez le dijo que deberá permanecer después de la jornada laboral en la Alcaidía Policial. El propósito de la Justicia es “afectar lo menos posible la situación laboral de Arismendi”. Al menos hasta que los informes y pericias que espera la Fiscalía sean taxativos. 

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