Chelsea obtuvo la Champions al vencer al Bayern por penales
Chelsea de Inglaterra ganó ayer por primera vez la Liga de Campeones de Europa, al vencer al Bayern Munich de Alemania, por 4 a 3 en definición por tiros penales tras igualar 1-1 en el tiempo reglamentario y en los 30 minutos suplementarios.
El español Juan Mata falló al iniciar los lanzamientos de su equipo, pero el resto de sus compañeros (David Luiz, Frank Lampard, Ashley Cole y Didier Drogba) marcaron, mientras que para el Bayern no consiguieron convertir el croata Ivica Olic y Bastian Schweinsteiger.
Dos tantos de cabeza en la emocionante parte final de los primeros noventa minutos, de Thomas Müller (38) para los alemanes y del marfileño Drogba (43) para el rival, habían forzado la prolongación, durante la cual el holandés Arjen Robben (94) llegó a fallar un penal.
El gran sueño del Chelsea y de su propietario ruso Roman Abramovich se hizo realidad a la segunda oportunidad, cuatro años después de la derrota sufrida en su anterior final, en la que los penales sí que lo habían condenado, ante el Manchester United en Moscú (6-5 también tras un 1-1).
El Bayern, por su parte, tendrá que seguir esperando para lograr su quinto título, después de los sumados en 1974, 1975, 1976 y 2001, y apenas dos años después de la decepción de la caída ante el Inter de Milán italiano en 2010.
Esta vez la derrota en el partido decisivo fue todavía más dolorosa, ya que tuvo lugar en su propio estadio, en una noche que parecía perfecta para los bávaros, pero que terminó siendo una auténtica pesadilla.
La final también permitió despejar otra incógnita, la del máximo anotador del torneo, que fue por segundo año consecutivo Lionel Messi, con 14, ya que Mario Gómez, segundo con 12, no pudo marcar.
El español Juan Mata falló al iniciar los lanzamientos de su equipo, pero el resto de sus compañeros (David Luiz, Frank Lampard, Ashley Cole y Didier Drogba) marcaron, mientras que para el Bayern no consiguieron convertir el croata Ivica Olic y Bastian Schweinsteiger.
Dos tantos de cabeza en la emocionante parte final de los primeros noventa minutos, de Thomas Müller (38) para los alemanes y del marfileño Drogba (43) para el rival, habían forzado la prolongación, durante la cual el holandés Arjen Robben (94) llegó a fallar un penal.
El gran sueño del Chelsea y de su propietario ruso Roman Abramovich se hizo realidad a la segunda oportunidad, cuatro años después de la derrota sufrida en su anterior final, en la que los penales sí que lo habían condenado, ante el Manchester United en Moscú (6-5 también tras un 1-1).
El Bayern, por su parte, tendrá que seguir esperando para lograr su quinto título, después de los sumados en 1974, 1975, 1976 y 2001, y apenas dos años después de la decepción de la caída ante el Inter de Milán italiano en 2010.
Esta vez la derrota en el partido decisivo fue todavía más dolorosa, ya que tuvo lugar en su propio estadio, en una noche que parecía perfecta para los bávaros, pero que terminó siendo una auténtica pesadilla.
La final también permitió despejar otra incógnita, la del máximo anotador del torneo, que fue por segundo año consecutivo Lionel Messi, con 14, ya que Mario Gómez, segundo con 12, no pudo marcar.
