China se abre a las inversiones

El gigante asiático anunció que las automotrices de otros países no necesitarán socios locales para entrar a su mercado como sucedía hasta ahora.

Pekin - China anunció una flexibilización de las condiciones para las inversiones de empresas automovilísticas extranjeras, mientras que continúa la amenaza de una guerra comercial con Estados Unidos.

A partir de 2020 las automotrices extranjeras no tendrán que asociarse con firmas chinas en el caso de los vehículos de servicio, y a partir de 2022 para los automóviles, informó la comisión estatal de desarrollo nacional y reformas.

Hasta ahora las empresas automovilísticas solamente pueden actuar en China formando empresas conjuntas con compañías locales, de las que no pueden tener más del 50 % de las acciones. Pronto se beneficiarán varios sectores de la eliminación de este requisito. Por ejemplo se eliminarán a lo largo del año las restricciones en la construcción de vehículos con energías alternativas, las construcción de barcos y de aviones.

La obligación de crear empresas conjuntas es desde hace tiempo un punto de disputa entre China, Estados Unidos y los europeos, puesto que por ejemplo la empresa china Geely pudo comprar sin problemas a Volvo. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, criticó en varias ocasiones esta restricción en el marco de la guerra comercial. La flexibilización de las condiciones ya se consideraba desde hace tiempo como una de las concesiones que pretendía ofrecer China.

La eliminación de las restricciones demuestra la esperanza de que los fabricantes chinos están tan bien colocados actualmente en el mercado mundial, que dentro de unos pocos años podrán medirse con la competencia extranjera. De todas maneras, los grandes fabricantes como Volkswagen, BMW y Mercedes en China están aliados con grandes socios mediante empresas conjuntas que no podrían abandonar tan fácilmente. Por lo que las incursiones en solitario serían complicadas. En el desarrollo de vehículos eléctricos, China también ha demostrado que puede influir en el mercado en favor de sus fabricantes por otros medios como con cuotas, licencias y requisitos. Por ejemplo las automotrices extranjeras están obligadas a utilizar baterías chinas porque las demás no están permitidas. La apertura anunciada hoy tampoco cumple de ninguna forma con las exigencias de Estados Unidos en la disputa por el elevado déficit comercial con China.

Estados Unidos denuncia las complicaciones para acceder al mercado chino, violaciones de los derechos de propiedad intelectual y robos de tecnología, lo que hizo que a principios de mes se desatara un conflicto comercial entre las dos mayores economías del mundo.

Agencia DPA

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