Después que este diario anticipó ayer de manera exclusiva que el dirigente gremial de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), Mauricio Barrios, confirmó la decisión de los choferes de mantener para los próximos fines de semana la medida ya adoptada el domingo de parar el servicio entre las 5 y las 12 si no se tomaban medidas de seguridad urgentes, el segundo jefe de la Unidad Regional de Policía, Héctor Quisle le confirmó ayer a El Patagónico que se dispondrá de policías para viajar a bordo de los colectivos y evitar desmanes.
Hoy tras un encuentro con autoridades municipales, policiales, del gremio de UTA y Patagonia Argentina, finalmente se definió que el fin de semana los choferes de colectivo contarán con seguridad por lo que no habrá retención.
Fabián Huenchueque, secretario de Prensa de UTA explicó en diálogo con Canal 9 que: "tuvimos una reunión en el municipio con la empresa y funcionarios. Nos garantizaron la seguridad para este fin de semana, por lo que vamos a trabajar de forma normal. Tuvimos una propuesta buena y entonces decidimos trabajar".
"Lo que nos brindará la policia es un acompañamiento con móviles y oficiales de policía que harán requisas en las unidades", dijo y agregó que "esto va a traer mayor seguridad a los choferes y a las personas que viajen en horarios conflictivos".
MEDIDAS PREVENTIVAS
Según Quisle, la policía ya había dispuesto controles en los colectivos luego de lo ocurrido el jueves. Sin embargo, el sábado dos colectivos volvieron a ser blanco de ataques y peleas a bordo.
Pese a que el coordinador de la empresa de transporte Patagonia Argentina, Gregorio Panasiuk, señaló que es preciso tener en cuenta que hay nueve ramales que recorren la zona norte a partir de las 5 de cada día y que no es una sola la línea la que presenta conflictos, desde la Unidad Regional apuntaban ayer a concentrar la atención sobre la Línea 13 que va directo a Standart Norte.
No obstante, hay que recordar que las últimas peleas se registraron también en la línea Palazzo-Ciudadela y que un chofer debió refugiarse en la Comisaría Mosconi.
En ese sentido, además de la custodia sobre los colectivos, Quisle aseguró el acompañamiento con grupos especiales. Explicó que se dispondrá de dos o más efectivos en la línea o "cuantos sean necesarios" para identificar a los revoltosos, incluso a los que se encuentren alcoholizados en las paradas.
Este tipo de problemas violentos en los colectivos que recorren desde el centro hacia zona norte después del horario de cierre de los boliches siempre ha existido, pero se agudizaron en las últimas semanas. Los grupos que viajan a bordo suelen tener rivalidades de barrio que suelen acentuarse con la ingesta de alcohol.
Sin embargo, el antecedente más violento a bordo de una línea de transporte público de pasajeros ocurrió en la Línea 1 que recorre la zona sur.
ASESINATO SOBRE UN COLECTIVO
Durante la tarde-noche del 31 de marzo de 2014, Ezequiel Figueroa (18) subió junto a dos amigos en Chaco y Alvear y al dirigirse hacia la parte trasera de la unidad se encontró con Jonatan Mustafá Awad, un joven con el que mantenía diferencias en el colegio y el barrio Pietrobelli.
Awad sacó el revólver y le efectuó dos disparos a Figueroa en el interior del colectivo, sin importarle que viajara repleto de pasajeros. Una de esas balas impactó en el pecho de la víctima. Tras descender del rodado, el herido corrió unos metros y cayó en la calzada donde murió a los pocos minutos. El homicidio quedó registrado en la cámara de seguridad del colectivo y fue un elemento importante que tuvo en cuenta la Justicia para condenar al agresor.
