El 29 de enero de 2017 el chofer de remis Fernando Schmidt, de 36 años, fue encontrado – luego de pedir auxilio - por sus compañeros de la agencia de remises Aleisa con 15 puñaladas, en el límite de los barrios San Martín y La Floresta.
Esta situación generó la movilización de remiseros y taxistas de la ciudad, pidiendo más seguridad para los trabajadores del volante y como respuesta se empezaron a realizar controles en distintas partes de Comodoro Rivadavia, identificando a pasajeros y choferes para dar más seguridad.
Los llamados retenes se hacían en las principales avenidas y los recorridos de los remiseros pasaban por esas zonas para que la policía verificara que estuviera todo bien. Poco a poco los retenes fueron cada vez más esporádicos hasta que se dejaron de hacer, según denunció a El Patagónico José Luis Sagardoy, chofer y referente de los trabajadores.
Según detalló Sagardoy: “hace dos semanas le robaron a un remisero y los casos de inseguridad están incrementando, les pedimos a los responsables de la seguridad que vuelvan los retenes para que los choferes puedan trabajar tranquilos y no tengan miedo de que les pase algo cada vez que suben a un pasajero”.
