Un perro llamado Coco conmocionó a Estados Unidos porque fue tratado para recuperarlo de una fuerte adicción al alcohol que desarrolló mientras vivió con su dueño en la ciudad de Devon, en Pensilvania.
Según explicaron los especialistas y veterinarios, es la primera vez que llevan a cabo un tratamiento de este tipo para desintoxicar a una mascota.
De esa forma Coco, un perro de dos años cruza de un labrador y un perro callejero, fue llevado al Woodside Animal Welfare Trust de Plympton luego de la muerte de su dueño. Junto a Coco llevaron a otro perro que había sido atacado.
A pesar de los cuidados del personal de la institución, el amigo de Coco lamentablemente murió. Fue en ese momento cuando inició el largo camino de recuperación cuando recibió el tratamiento para el síndrome de abstinencia alcohólica.
El personal del centro de rescate mantuvo a Coco sedado durante cuatro semanas para evitar que sufriera más ataques. Por el momento, se desconoce cómo los perros se volvieron adictos al alcohol. Tampoco se sabe con qué regularidad ingería alcohol.
En un posteo en las redes sociales, el personal de Woodside Animal Rescue Trust dijo: "Abstinencia de alcohol canina, una primicia para nosotros".
Luego de que Coco pasó las cuatro semanas sedado para aliviar los síntomas de abstinencia, desde la entidad comunicaron que el perro ya dejó la medicación y empieza a normalizar su comportamiento.
Sin embargo, “aún no está listo para ser adoptado y, aunque físicamente parece haberse recuperado, mentalmente sigue estando muy ansioso a veces", dice el comunicado.
Finalmente aseguraron que "contar con la Unidad Dunroamin ha significado que se le ha podido cuidar en un entorno más hogareño y lejos de las perreras principales. El caso de Coco lo amerita por su gravedad".
