Colectiveros protagonizaron el primer corte de ruta del año en Caleta Olivia

La ciudad del Gorosito permaneció ayer bloqueada durante seis horas por el piquete que impusieron trabajadores de la empresa del servicio de transporte urbano de pasajeros “Autobuses Caleta Olivia” sobre la Ruta 3, frente a la playa de tanques de Termap. El detonante de la protesta se debió a un fuerte recorte en los salarios, pero también se denunciaron irregularidades logísticas y laborales.

 Caleta Olivia (agencia)

El corte de ruta, que fue el primero del incipiente 2015, comenzó a las 8:45 y finalizó a las 15:15 luego de una extensa audiencia convocada de manera urgente por la delegada local de la Secretaría de Trabajo de Santa Cruz, Vanesa Lamas.

De la misma tomaron parte representantes legales de la empresa y del municipio, un delegado de los trabajadores y dirigentes del gremio que los nuclea, la Unión Tranviarios Automotor (UTA), entre ellos Juan Carlos Haro y Oscar Contreras.

El bloqueo de la ruta, si bien no fue permanente ya que se liberó el paso al menos en tres oportunidades por varios minutos, generó congestionamiento de camiones y micros de larga y media distancia. Gran parte de los choferes de esas unidades expresaron su indignación porque se consideraban virtualmente rehenes de un conflicto que les era ajeno, en tanto que los conductores de vehículos livianos pudieron pasar por el barrio Mar del Plata y un angosto camino de playa.

ESCALADA DE

PROBLEMAS

Cabe recordar que Autobuses pertenece a un grupo empresario de Santa Fe y que comenzó a operar en Caleta con veinte unidades a fines de 2011 cuando la gestión del intendente José Córdoba propició un Consorcio de Cooperación, para lo cual desactivó a la anterior empresa que realizaba el servicio público denominada “Transportes Urbano SE”, que había creado el ex jefe comunal, Fernando Cotillo.

El inicial número de 72 empleados de Autobuses se redujo en la actualidad a 55, de los cuales 30 son choferes, según los datos aportados por referentes de la UTA.

Con el transcurrir de los meses se fueron suscitando conflictos laborales que no se circunscribieron solamente a demoras en el pago de salarios, sino también a otros aspectos logísticos y laborales.

A modo de ejemplo, de acuerdo a lo que ayer relataran tanto Contreras como Haro y algunos choferes a Diario Patagónico, la flota de 20 micros se redujo a 16 ya que la empresa hizo “desaparecer” a 4 sin dar ningún fundamento, pero en la calle solo circulan 10. Ello en razón de problemas mecánicos no reparados, o bien porque les faltan vidrios, producto de hechos de vandalismo que se producen en barrios conflictivos como el 17 de Octubre.

Por si esto fuera poco, denunciaron que el personal tiene cortado el servicio de obra social (ADOS) y que la empresa no hace los aportes jubilatorios, no paga horas extras y muchas veces no hay personal responsable en la base para coordinar el diagrama de circulación por diferentes ramales, aunque sigue cobrando un abultado subsidio que otorga Nación.

Todo ese malestar estalló ayer por la mañana cuando los trabajadores tuvieron otro fuerte disgusto: la empresa les había descontado entre 5 y 6 mil pesos de sus salarios de enero debido a un paro de actividades de varios días que realizaron por demora en el pago del aguinaldo; e incluso en los salarios de diciembre ya habían sufrido otro recorte en razón de otra medida de fuerza cuando pedían un bono navideño.

Lo cierto es que en la última huelga había intervenido la Secretaría de Trabajo, la cual dispuso la conciliación obligatoria, aunque Autobuses igual descontó salarios.

CIUDAD EN VILO

Las críticas en el orden local recayeron principalmente en el gerente Martín Merlo, pero globalmente sobre los directivos de la sede central del grupo empresario, a tal punto que el dirigente de la UTA, Juan Carlos Haro, instó enérgicamente a los directivos del grupo empresario a resolver los problemas en Caleta Olivia y no en Santa Fe.

Por su parte el intendente José Córdoba también criticó, a través de la FM Frecuencia Patagonia, al gerente local Martín Merlo, aduciendo que “no se puede tener en vilo a una comunidad por la prepotencia de un chico” y advirtió que el municipio no haría el aporte monetario que le corresponde por convenio si no se resolvía este conflicto.

Finalmente, luego de una extensa reunión celebrada en la sede del organismo laboral provincial, las partes firmaron minutos antes de las 15 un acta acuerdo en la cual quedó puesto de manifiesto que la autoridad laboral ratificaba la vigencia de la conciliación obligatoria.

Esto implica que la empresa deberá devolver a los trabajadores las sumas de dinero descontadas, algo que se concretará el lunes, pero además se realizará una inspección de los colectivos y de las condiciones laborales del personal.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico