Colmar, como salida de un cuento
Esta encantadora localidad posee muchos de los edificios del casco históricos en un estilo gótico alemán que hoy es su mayor seña de identidad. Visitar Colmar, es trasladarse a un cuento de fantasía y color.
Capital del departamento del Alto Rin, dentro de la región de la Alsacia, este encantador pueblito es uno de los más bonitos de Francia. Allí sus bellos edificios tradicionales han sabido mantener su atractivo, a pesar de una historia conflictiva por su cualidad de tierra fronteriza.
La ciudad, uno de los mayores centros turísticos del valle del Rin, se desarrolló básicamente desde el medievo como punto importante del negocio vinícola, y conserva un rico patrimonio, en el que aún se detecta el vigor económico que le dio protagonismo en el tramo final de la Edad Media y durante los tiempos del Renacimiento.
Al vigor de su riqueza artística se añade el mantenimiento de una extraordinaria colección de casas de arquitectura tradicional, de entramados de madera, el gran atractivo comercial y una rica gastronomía, todo lo cual hace de Colmar una urbe que seduce al viajero.
Actualmente es una ciudad que vive principalmente del turismo, sus pintorescas calles y el famoso Museo Unterlinden que es uno de los más visitados de Francia, hacen que sea el destino elegido por millones de turistas cada año.
Entre los lugares más pintorescos que se pueden visitar en Colmar se encuentra la Pequeña Venecia, un barrio de casitas tradicionales alsacianas que se ubican a lo largo de la orilla del río Launch. La mejor forma de recorrerlo es un tranquilo paseo en barca.
Otro barrio imprescindible de Colmar es el Distrito de la Pescadería, llamado así porque aquí se instalaron los pescadores de la ciudad. Sus casitas de colores con un entramado típico de madera, es de lo más pintoresco que se puede ver. También el Distrito del Curtidor, como en el caso de los pescadores, lleva ese nombre por el oficio de las personas que se instalaron. Estas casas destacan especialmente por su entramado de madera, en este caso siempre sobre fondo de color blanco.
Además, entre los lugares de interés hay numerosos edificios con una arquitectura tradicional que los hacen especiales como la Casa Pfister. Es el primer ejemplo de arquitectura renacentista en la ciudad, fue construida en la primera mitad del siglo XVI por el sombrerero Ludwig Scherer, por sus impresionantes frescos está considerada la casa más bonita de Colmar.
La Casa de las Cabezas, es un edificio de principios del siglo XVII que debe su nombre a las 106 cabezas que decoran su fachada, coronado la casa se encuentra la estatua de un tonelero que fue añadida en 1902, cuando se instaló aquí la compañía de vino Exchange.
En tanto, la Casa Adolfo, otro edificio mítico de la Plaza de la Catedral, fue construida a mediados del siglo XIV, por lo que se considera la casa más antigua de Colmar, su fachada de estilo gótico alemán fue declarada Monumento Histórico.
Además hay gran cantidad de construcciones religiosas que destacan en las pintorescas calles de Colmar como lo es la Colegiata de San Martín, es el mayor edificio religioso de la ciudad y una de las mayores iglesias góticas de la región. Además se puede visitar la Iglesia de San Mateo y el Convento de los Dominicos.
Algo que imperdible en toda visita a Colmar, es un recorrido nocturno por las calles de la ciudad. Dentro del programa la Magia de las Luces, se ha diseñado un entramado de luces que decoran y hacen todavía más destacable si cabe, la belleza de este lugar.
