Comenzaron las testimoniales de las torturas en la base Zar de Trelew

El expediente que por primera vez consideró a la Base Almirante Zar –la misma de la Masacre de Trelew- como centro clandestino de detención comenzó su instrucción suplementaria en donde ayer se escuchó a uno de los testigos declarar ante el juez del Tribunal Oral Federal en lo Criminal de Comodoro Rivadavia, Enrique Guanziroli.

El militar retirado y excapitán de navío del Cuerpo de Infantería de Marina de la Armada Argentina, Raúl Noziglia (84), quien se encuentra en prisión domiciliaria en Capital Federal, será juzgado por el Tribunal Oral Federal en lo Criminal de Comodoro Rivadavia como probable partícipe necesario por cooperación de los delitos de privación abusiva de la libertad ­26 hechos­, torturas agravadas por ser las víctimas perseguidos políticos con la modalidad de delito continuado ­14 hechos­ y violación de domicilio ­21 hechos­, todos en concurso real y ocurridos en mayo de 1977, a un año del inicio de la dictadura militar encabezada por Jorge Rafael Videla.

Noziglia, que se encuentra detenido desde el 16 de enero de 2016 por orden del Juzgado Federal de Rawson, es acusado de ser cómplice de estos hechos como comandante del Batallón de Infantería de Marina N° 4 de la Base Aeronaval Almirante Zar de Trelew, tras la detención de militantes políticos de esa ciudad y de Rawson que fueron llevados a los calabozos de la base para ser torturados e interrogados. En el grupo de víctimas de los tormentos figuraban también una embarazada y un chico de 16 años.

Noziglia es el único que llegó con vida al debate oral y público porque sus consortes de causa fallecieron, entre ellos el mismísimo dictador Videla.

Ayer, en el inicio de la instrucción suplementaria, declaró una de las víctimas, Florentino Loscar, y entre hoy y el viernes se escucharán más testimonios.

Los testigos de las detenciones y torturas llevadas a cabo en la base Zar atestiguarán ante el juez Enrique Guanziroli. La causa tiene 17 cuerpos y la representación del Ministerio Público Fiscal es ejercida por el fiscal general Teodoro Nürnberg, mientras la defensa es ejercida por el defensor público Sergio Oribones.

Loscar ayer recordó ante el juez que lo llevaron encapuchado hasta el portón grande de la base, que primero le pusieron una capucha traslúcida y luego un paño negro y que le ataron una venda en los ojos.

En el lugar al que lo llevaron oía pasos, dijo que era amplio y que de ahí lo llevaban al interrogatorio, donde le preguntaban si conocía a Ángel Bell – el maestro y dirigente del Partido Comunista desaparecido en Trelew el 5 de noviembre de 1976- y si seguía militando allí.

Recordó que había al menos dos interrogadores y que la inquisitoria se extendió varias horas. Ante las consultas del fiscal Nürnberg, explicó que fue amenazado con que iba a “desaparecer” e incluso le dijeron que conocían a la familia. También contó que recibió golpes de puño en el estómago y en la cabeza.

Loscar dijo que en donde lo habían esposado había radiadores de agua y que allí permaneció al menos dos noches de las tres que estuvo detenido. Dijo que cuando llegaron a buscarlo para detenerlo le dijeron que era bajo las órdenes del Poder Ejecutivo Nacional y no recuerda si le dieron colchones, pero sí que estuvo atado al radiador, que le pedía al guardia que lo llevaran a hacer sus necesidades y lo hacía. Que no pudo conversar con sus captores, y que una sola vez le dieron alimentación. También recordó que escuchaba a una mujer gritar, que lloraba e insultaba, pero que no pudo saber quién era.

Loscar también recordó que una noche “nos sacaron con los ojos vendados y nos dijeron que íbamos a subir al vuelo de la muerte; nos decían que era un viaje sin retorno y nos llevaron donde había un avión en marcha”.

Dieron vueltas en un ómnibus durante toda la noche y después lo bajaron y los volvieron a llevar donde estaban detenidos.

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