Comerciantes y pescadores atraviesan difícil momento

Comerciantes y pescadores de Caleta Córdova salieron públicamente a redimensionar el problema que los aqueja debido a las pérdidas en las economías, tras el derrame del petróleo. Los comerciantes no se contentaron con las propuestas municipales, mientras que los pescadores no imaginan alternativa ante su situación.

"De entre 1.200 y 3.000 personas que pasaban por fin de semana, ahora no viene nadie», dicen los dueños de restaurantes, multirubros, rotiserías y despensas de Caleta Córdova que ayer se reunieron en un restaurante del barrio.
Además de informar que ya comenzaron a organizarse en una comisión que abogará por sus intereses, explicaron que quieren que se declare al barrio «zona de emergencia» y que se mejore las propuestas presentadas ayer mismo por el secretario de Producción y Promoción de las Inversiones, Eduardo Arzani.
“A nosotros no nos dieron ninguna solución» se quejaron y comentaron que las ideas que les transmitieron tuvieron que ver con que haya difusión de Caleta como destino para la pesca, llevar a personas que compren en el barrio o que una proveedora adquiera productos en el sector, además proponer al sitio como lugar de paso para ir a pescar a Rocas Coloradas.
“Le dijimos que hay más de cien personas trabajando en el barrio y ni siquiera nos han comprado a nosotros las viandas como paliativo. Este es un problema que va para  cinco años o más», dijeron los comerciantes que trazan un antes y un después del 26 de diciembre, cuando se descubrió el derrame.
Entre las dificultades que ahora vislumbran aparecen casos particulares, en los que no se sabe si se reunirá dinero para pagar alquiler, impuestos o préstamos.
El grupo, encabezado por Osvaldo Alanís y Víctor Jozwicki, no descarta la alternativa de asesorarse judicialmente para hacer una denuncia por los perjuicios que les generó el derrame que contaminó el mar y la playa.
Mientras tanto como solución a evaluar, proponen alguna exención impositiva o aporte por el lucro cesante aunque acotan que además a la vez esperan conservar sus trabajos.

PESCADORES
“Nos parece una falta de respeto que digan que acá petróleo no hay. Los que dicen eso están mal informados», consideraron ayer los pescadores de Caleta, quienes dijeron que todavía está empetrolado el mar en una superficie de dos millas por una y media de ancho, lo que significa alrededor de 10 kilómetros en línea recta.
“La contaminación es desde el pique de Caleta Olivares hasta Restinga Alí, donde no se ve porque el petróleo se esconde con la arena. Los que limpian dicen que esperan que trabaje la marea para esconder el hidrocarburo”, denunció César Viegas, quien estuvo acompañado por otros pescadores.
Ayer, Viegas fue visitado por personal de la Secretaría de Producción y se le dijo que se repondrían redes empetroladas y otros elementos de trabajo que ya no pueden ser utilizados.
Pero el problema se extiende a otras situaciones: los pescadores recolectan mariscos, los chicos juntaban lombrices y carnada, y en general en la caleta hubo mucho pique de pejerrey. También se explotaban bancos de almejas que quedaron inhabilitados.
“Hay que olvidarse de ir a juntar almejas a un banco al que iban todos y también de los mejillones del pilar y del islote que está frente al barrio. También los bancos de otros marismos», señalaron y finalmente opinaron que lo ocurrido pudo haberse evitado con controles adecuados.

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