Comercio perdió cerca de 2.000 empleos y crece la preocupación por la caída del consumo

El secretario gremial del Centro de Empleados de Comercio de Comodoro Rivadavia, Matías Silva, sostuvo que el sector sufrió una fuerte retracción laboral en los últimos dos años. También aseguró que la intervención del sindicato permitió sostener los puestos de trabajo en supermercados y explicó los alcances del nuevo acuerdo salarial.

La actividad comercial en Comodoro Rivadavia atraviesa un escenario complejo marcado por la baja del consumo y la reducción del empleo. Así lo planteó el secretario gremial del Centro de Empleados de Comercio, Matías Silva, quien estimó que en los últimos dos años se perdieron alrededor de 2.000 puestos de trabajo entre supermercados y comercios de distintos rubros.

En diálogo con radio Del Mar, el dirigente explicó que el deterioro comenzó a hacerse más evidente hace aproximadamente un año, cuando las grandes cadenas supermercadistas registraron una disminución en las ventas por unidades y evaluaron aplicar despidos masivos.

Silva indicó que la intervención del sindicato permitió encauzar ese proceso mediante ajustes progresivos, con el objetivo de reducir el impacto sobre los trabajadores. En ese contexto, señaló que las fuentes laborales que permanecen en la actualidad pudieron sostenerse.

El referente gremial también describió cómo la retracción del consumo se refleja en el funcionamiento diario de los supermercados. Según expresó, hoy es habitual encontrar menos cajas habilitadas incluso en horarios de alta concurrencia y una menor cantidad de clientes realizando compras.

A ese panorama sumó un cambio en la forma de consumir. Para Silva, el hecho de que muchas familias recurran al crédito y a las cuotas para comprar alimentos representa un indicador de la situación que atraviesa el sector.

Respecto del empleo, sostuvo que la estimación de los cerca de 2.000 puestos perdidos surge de los casos atendidos por el gremio relacionados con indemnizaciones y de la información compartida con la Secretaría de Trabajo. Agregó que todavía se registran desvinculaciones, principalmente en los comercios de menor tamaño.

Otro de los aspectos que señaló fue el crecimiento del trabajo informal. Explicó que durante las inspecciones realizadas junto con la Secretaría de Trabajo detectaron distintas modalidades de contratación no registrada y advirtió que, tras los cambios en la legislación laboral, estas prácticas se volvieron cada vez más frecuentes. Entre ellas mencionó el uso del monotributo como forma de reemplazar empleos formales.

En materia salarial, Silva informó que el último acuerdo paritario contempla un incremento del 5,7%, distribuido en tres tramos del 1,9% para julio, agosto y septiembre. Además, se mantiene un bono no remunerativo de 120 mil pesos y se incorporaron dos sumas fijas extraordinarias de 25 mil pesos para julio y agosto.

El dirigente destacó que cada uno de los incrementos se incorpora al salario básico, por lo que impacta en conceptos como antigüedad, zona y presentismo. En ese marco, precisó que un trabajador de la categoría Maestranza percibirá un básico cercano a los 1.305.000 pesos, al que luego se adicionan esos conceptos. Según indicó, con la zona desfavorable el ingreso promedio supera el millón y medio de pesos.