Alrededor de 2 mil prostitutas trabajan en Belo Horizonte y muchas de ellas ya estudiaron inglés para poder comunicarse mejor con los turistas. Ese fue uno de los pasos más importantes para poder recibir a personas de todo el mundo que llegarán a disfrutar del Mundial.
Además, también hicieron acuerdos con diferentes bancos para poder tener posnets y,a sí, poder hacer que los extranjeros puedan pagar con tarjeta de crédito y no solo en efectivo.
La periodista Ewan MacKenna, del diario The Independent, realizó un informe de los más de 20 burdeles que se encuentran en Belo Horizonte.
La prostitución fue legalizada en Brasil en el 2000, pero todavía hay ciudadanos que se oponen: "Lo que necesitamos hacer es luchar por una política que saque a las mujeres de esta condición", asegura la sindicalista Rosane Silva, de la Central Única de Trabajadores.
