Como en todo el país, la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB) eliminará las burbujas sanitarias y pasará a una presencialidad cuidada. El viernes se presentó el protocolo, que comenzó a implementarse en los cursos de ingreso y será una norma para este ciclo lectivo.
El protocolo fue elaborado por los Ministerios de Educación y de Salud de la Nación y se basa en seis aspectos generales: asistencia cuidada, vacunación, uso de barbijo, ventilación, higiene y limpieza, y distancia.
Con respecto al primer ítem, la asistencia cuidada implica no asistir a la casa de altos estudios si es un caso positivo de COVID-19; ante la presencia de síntomas asociados o no al COVID-19; o si la persona es contacto estrecho y no cuenta con ninguna vacuna o tiene el esquema de vacunación incompleto.
En lo que refiere al uso de barbijo, se deberá tapar nariz, boca y mentón; tendrá que estar bien ajustado a la cara y deberá usarse durante toda la jornada educativa en espacios cerrados. En espacios abiertos no se requiere su uso y se aconseja mantener en ese contexto. En el momento de comer o de realizar actividad física, se recomienda mantener una distancia de 1.5 metro.
Sobre la ventilación deberá ser constante y cruzada. Las autoridades sanitarias recomiendan de no ser posible, el uso de ventilador hacia la ventana para mejorar el intercambio de aire con el exterior.
Además, la sospecha y confirmación de casos requiere que se investiguen y corrijan condiciones que puedan estar aumentando el riesgo de contagios. Un caso sospechoso no implica, necesariamente, el cierre del aula ni la interrupción de las clases presenciales.
SOSPECHAS O CONFIRMACION
En caso que una persona esté con sospecha de ser caso positivo o se confirme que transita la enfermedad, no deben asistir a la institución y cumplirán el aislamiento siguiendo los criterios vigentes.
Si la persona tiene su esquema de vacunación completo deberá aislarse durante 7 días más 3 días, en los que pueden regresar a la casa de altos estudios cumpliendo medidas especiales.
En cambio, si no cuenta con ninguna dosis o su esquema de vacunación incompleto y resulta ser un caso positivo deberá aislarse durante 10 días desde la fecha de inicio de síntomas. Mientras que las personas asintomáticas, deberán aislarse desde la fecha del diagnóstico.
CONTACTOS ESTRECHOS
Si una persona es considerada un contacto estrecho, es asintomática y tiene el esquema completo no deberán aislarse y podrán seguir concurriendo a clases. Asimismo, si es asintomático con esquema inicial de vacunación completo o que hayan tenido COVID-19 en los últimos 90 días tampoco deberán hacer aislamiento y podrán concurrir a la institución.
En ambos casos deberán cumplir con los cuidados de manera estricta (uso adecuado de barbijo y ambientes ventilados), evitar concurrir a eventos sociales o masivos y monitorear sus síntomas diarios. Además, deberán testearse entre el día 3 y 5.
En tanto, los asintomáticos sin vacunación o con esquema incompleto deberán cumplir 10 días de aislamiento desde el momento del último contacto con un caso confirmado.
SOSPECHAS DE BROTE EN EL AULA
Según el protocolo, en el caso que se confirmen al menos tres casos de COVID-19 entre alumnos de un mismo aula -o alumnos y docente, para el caso de docentes permanentes- asociados epidemiológicamente, en un periodo igual o inferior a siete días, se deberá realizar una investigación de brote y emprender de forma inmediata medidas correctivas (ventilación y uso de barbijo, entre otras).
Además, las autoridades educativas y sanitarias serán quienes definan, de acuerdo a los resultados de las investigaciones, el alcance y temporalidad de las medidas adoptadas.
Es importante destacar que la sospecha de brote en el aula no implica la interrupción de las clases en la misma. Esa medida puede ser evaluada como parte del control, una vez que se haya analizado por parte de la autoridad sanitaria que las medidas correctivas específicas sean insuficientes para interrumpir cadenas de transmisión en el aula.
En tanto, los casos confirmados (por cualquiera de los criterios vigentes) no deben acudir al establecimiento y deberán permanecer en aislamiento siguiendo los criterios vigentes.
En caso de un brote institucional: como parte de la investigación se estudiarán otros posibles focos dentro de la misma institución, en cuyo caso la autoridad sanitaria realizará la evaluación de riesgo pertinente y se encargará de definir junto a las autoridades educativas las medidas a adoptar.
