El Atalaya I centralizará la vigilancia de distintos puntos de la ciudad con unas 702 cámaras conectadas por fibra óptica. La obra demandó una inversión municipal superior a los 500 millones de pesos.
El Municipio de Comodoro Rivadavia puso en marcha el Atalaya I, un nuevo centro de monitoreo destinado a centralizar la videovigilancia de distintos sectores de la ciudad. El intendente Othar Macharashvili recorrió este jueves las instalaciones y destacó que el proyecto fue financiado con fondos propios por una inversión superior a los 500 millones de pesos.
Durante la presentación, Macharashvili señaló que el centro responde a un reclamo sostenido de los vecinos y que, ante las demoras vinculadas a la instalación de cámaras, el Municipio decidió avanzar con recursos propios. Según indicó, el dispositivo estará funcionando antes de fin de año.
El intendente sostuvo que, aunque la seguridad no constituye una responsabilidad municipal, la infraestructura busca contribuir al cuidado de los bienes de los comodorenses y funcionar como apoyo ante requerimientos vinculados con la seguridad general.
TRES ANILLOS DE COBERTURA
El secretario de Control Urbano y Operativo, Miguel Gómez, explicó que el sistema fue diseñado bajo un esquema de tres anillos de cobertura. El primero abarcará los accesos a la ciudad mediante lectoras de patentes; el segundo estará orientado a las principales arterias viales y el tercero tendrá un seguimiento específico sobre edificios públicos.
Desde el centro se visualizarán aproximadamente 702 cámaras instaladas en espacios interiores y exteriores. El sistema incluye equipos móviles operables a distancia, con un alcance de zoom superior a los 300 metros, además de cámaras fijas. Muchas de ellas permiten registrar imágenes y audio de manera simultánea.
REGISTRO PERMANENTE
Las cámaras estarán vinculadas a equipos de grabación que permitirán conservar los registros de manera continua y facilitar su disponibilidad ante requerimientos de la Policía.
La infraestructura cuenta además con una red de fibra óptica para sostener la conectividad y permitir la visualización remota, la configuración de los dispositivos y la descarga de los datos almacenados.
El centro dispondrá de personal técnico durante las 24 horas para el seguimiento de las pantallas. Los puestos de monitoreo estarán equipados con computadoras preparadas para evitar interrupciones en las imágenes y mantener la continuidad del servicio ante eventuales fallas técnicas.
