Desde las 16 horas las banderas de los pueblos originarios, de la comunidad mapuche, de organizaciones políticas, sociales y sindicales comenzaron a flamear en la plaza Kompuchewe. Con hop hop, rock, folklore, música del antiplano y poesía se concretó una jornada artística y de reflexión.
Una de las oradoras del evento fue Rosa Pincol, miembro de los pueblos originarios y PU FOLIL realizó un encendido discurso en el cual cuestionó el accionar represivo y pidió que no se persiga a las comunidades originarias en ningún rincón del país.
"Agradezco a la gente que se ha preocupado con lo que está pasando con nuestros lammiens porque supimos ser un puñado de niños, hombres y mujeres avasallados, llegan y con ellos hacen una barbarie", dijo Pincol. "Siempre estamos como molestando, en ese lugar donde están (Lof Cushamen) están ahí hace dos años porque es un lugar de nuestros ancestros, debe haber algo ahí que ellos quieren agua, oro no sabemos", lamentó.
Pidió especialmente el cese de la violencia. "Queremos que no haya tanta represión que no haya tanta maldad, sed de represión, ensañamiento, no pueden entrar a la noche como ladrones a golpear a la gente. Esto que está sucediendo este año parece que fuera de 1800. Seguimos siendo maltratados, queremos ver qué tenemos que hacer ¿Tenemos que arrodillarnos a las botas?", se preguntó.
"Pretenden que pidamos limosna y no lo vamos a hacer, con buenas piernas y brazos fuertes queremos tener nuestras cosas, así y todo parece que molestamos en todos los lugares, nos cierran las puertas por nuestro rostro. Hasta cuándo va a seguir eso. Qué culpa tienen los niños, por qué tuvieron que ver lo que han visto. Les han tirados gases lacrimógenos. Por eso dijo, que lo que pasó en Cushamen puede pasar en cualquier lado, por eso tenemos que cuidarnos y no arrodillarnos a las botas", concluyó.
