La diferencia de 20 puntos obtenida -en lo que no dudaron en considerar varios analistas como un triunfo histórico- sobre Ana Clara Romero (Juntos por el Cambio) significa en los hechos una reconfiguración del mapa político de la región.
A poco de conocerse los resultados que comenzaban a marcar una irreversible tendencia, los teléfonos del ahora intendente electo comenzaron a sonar insistentemente con llamadas procedentes de Comodoro, Rawson, la Cordillera, Trelew y Buenos Aires.
Intendentes de diferentes localidades de la provincia y dirigentes del justicialismo mostraron también su acercamiento con Luque y dejaron entrever su sintonía con el dirigente.
Ocurre que la compleja situación económica y financiera que vive Chubut requiere de dirigentes políticos que puedan también convertirse en interlocutores ante la Nación.
Por otro lado, ante la nueva realidad política que vive el país, a raíz del triunfo de Alberto Fernández no son pocos los que ven en Luque un liderazgo que le permitirá estar alineado con un gobierno central que pueda mirar a Comodoro con una perspectiva más alentadora que la que tuvo hasta ahora.
Luque consiguió el domingo que lo voten 56880 ciudadanos, lo cual equivale al 50,84% del total, recordando que en las PASO del 11 de agosto obtuvo el 28% del total, ganando la interna que le permitió ser candidato.
Además, con Othar Macharashvili como vice, Luque consiguió mayoría en el Concejo Deliberante al quedarse con 8 de las 12 bancas; es decir los dos tercios.
También impuso a sus candidatos al Tribunal de Cuentas Municipal, que eran Marcelo Rey y Paula Lorenzo, mientras la minoría será para el radical Horacio Conte Grand, quien fue en la lista que impulsaba a Ana Clara Romero en Juntos por el Cambio.
