El juez de 1ª Instancia en lo Penal, Penal Juvenil, Contravencional y de Faltas Nº 11 de la Ciudad de Buenos Aires, Alejandro Villanueva, sentenció a la pena de 4 años y 6 meses de prisión efectiva a Carlos Manuel A., el joven condenado en noviembre de 2022 por golpear salvajemente al playero Arturo López en un estacionamiento del barrio porteño de Monserrat.
El agresor, quien ahora tiene 19 años pero cometió el hecho cuando tenía 17, fue hallado culpable bajo el sistema procesal juvenil de la Ciudad de Buenos Aires de “lesiones gravísimas”. Casi 10 meses después de aquel fallo, se sabe ahora el monto de la pena.
El magistrado Villanueva determinó que el joven continué con arresto domiciliario hasta la confirmación de la sentencia. Esto se debe a que los 60 días del máximo de la prisión preventiva del régimen penal juvenil en centro cerrado están vencidos, por lo que legalmente se impide que la prisión preventiva se cumpla en otro centro cerrado.
El fiscal Mauro Tereszko y la querella -representada por Mirian Luna, ex esposa de la víctima- habían solicitado ante el juez que el agresor recibiera una condena de cumplimiento efectivo, mientras que la defensa reclamó que el joven no sea privado de su libertad.
La agresión a Arturo ocurrió el viernes 19 de noviembre del 2021, cerca de las 17, en el garaje de la calle Moreno al 800, después de que la víctima fuera increpada por un adolescente que, según testigos, le reclamaba por un rayón que tenía su vehículo.
En las imágenes de la cámara de seguridad que se difundieron se observa cómo el agresor, acompañado por otros dos jóvenes y su madre, golpea de forma sorpresiva a López en el lado izquierdo de la cara, por lo que el hombre cae e impacta fuertemente contra el suelo, tras lo cual queda inconsciente en el lugar. Luego del ataque, el joven estuvo casi cinco meses prófugo hasta que se presentó ante la Justicia el 29 de abril de 2022 manera espontánea en la División Enlace Institutos Alojamiento de Menores.
A casi dos años del hecho, López padece graves secuelas: tiene dificultad en el habla, la comprensión y problemas motrices. “Hace un mes, aproximadamente, estuvo internado una semana en terapia intensiva. Ahora, regresó a la casa y sigue con la rehabilitación diaria, ya que va todos los días a la clínica. Su evolución iba bastante bien, pero después de esa nueva internación hizo un retroceso importante”, contó la ex mujer de Arturo.
“Para mis hijas esto marcó un antes y un después. No pueden contar más con el padre: ahora son ellas las que se tienen que ocupar de él. Sabemos que esta es una lucha que vamos a tener de por vida porque la demanda es constante. Arturo necesita cuidadores las 24 horas del día: la demanda es constante y va a ser así siempre”, enfatizó.
