Condenaron a "mulas" que traían droga desde Perú

Los venezolanos Yonailys del Valle Aponte Zapata y Juan Francisco del Moro Peña recibieron 4 años y 8 meses de prisión; el dominicano Edwin Leonardo Zorrilla Soriano 5 años; y el comodorense Mauricio Cardoso, 4 años y 6 meses.

La causa “Calzoncillos Blancos”, que investigó durante 2018 y 2019 la Brigada de Drogas Peligrosas de Comodoro Rivadavia -a cargo en ese momento de los comisarios Julián Vilches y Andrés Avila- posibilitó el secuestro de más de 7 kilos de cocaína que dos “mulas” traían desde Perú a Comodoro Rivadavia.

El juez Enrique Guanziroli declaró admisible el juicio abreviado presentado por el Ministerio Público Fiscal con el consentimiento de los procesados y condenó a los ciudadanos venezolanos Yonailys del Valle Aponte Zapata y Juan Francisco del Moro Peña, como coautores responsables de transporte de estupefacientes a 4 años y 8 meses de prisión.

Mientras, el ciudadano venezonalo Edwin Leonardo Zorrilla Soriano fue condenado como coautor responsable de comercio de estupefacientes, en concurso real, con uso de documento público falso destinado a acreditar la identidad de una persona, a cinco años de prisión. Y el comodorense Mauricio Ariel Cardoso fue condenado a 4 años y 6 meses de prisión al ser considerado coautor responsable de comercio de estupefacientes.

VENIAN EN TRANSPORTE PUBLICO

El juez tuvo por probado que el 20 de enero de 2019 Aponte Zapata y Del Moro Peña, embarcados en el interno 5286, con origen Mendoza y destino Comodoro Rivadavia, trasladaban por la ruta en un transporte público vehicular, oculta en su cuerpo, cocaína por un total de 7 kilos, sustancia cuyo destino era darle continuidad a las actividades de venta desplegadas desde al menos el 26 de abril de 2018 y hasta el día de la detención: 20 de enero del 2019.

De la comercialización se ocupaban Cardoso y Zorrilla Soriano, a quienes se les secuestraron elementos para corte y fraccionamiento de sustancias. Al último, además, se le halló un envoltorio con marihuana y un pasaporte adulterado.

La capacidad toxicomanígena que reveló la pericia alcanzó un 71.41% de pureza de la droga secuestrada en una especies de “calzoncillos” encintados ya que la sustancia iba adosada al cuerpo de los dos ciudadanos venezolanos que para llegar a Comodoro Rivadavia, antes habían pasado por Chile tras partir desde Perú.

“Ese descubrimiento no fue de los fortuitos que tienen lugar a raíz de controles preventivos, en distintos puntos del país, que realizan diferentes fuerzas, sino fue el fruto de las pesquisas y corolario de la trama en su adquisición para su venta”, aseguró Guanziroli en su sentencia.

“CALZONCILLO BLANCO”

Esas actuaciones se iniciaron el 23 de mayo de 2017, cuando personal de la Comisaría Sexta realizaba un control de taxis y remises y al identificar al conductor de uno y requerir al pasajero que descendiera y se diera vuelta para ser revisado, éste salió corriendo produciendo su seguimiento, lo que originó sendas pesquisas e investigaciones que vincularon entre otros a Mauricio Cardoso, Zorrilla Soriano, Aponte Zapata y Del Moro Peña, todo lo que determinó el libramiento de órdenes de allanamiento, requisa y detención, de las que se obtuvo un poco más de 7 kilos de cocaína, un envoltorio con marihuana, elementos de corte y fraccionamiento.

Aponte Zapata, Del Moro Peña y Zorrilla Soriano se abstuvieron de declarar en indagatoria y el fiscal federal Norberto Bellver requirió su elevación a juicio a la jueza Eva Parcio. El fiscal Teodoro Nürnberg, con la conformidad de Aponte Zapata y Del Moro Peña –a través de sus defensores- presentó la propuesta de juicio abreviado.

La detención y requisas de Aponte Zapata y Del Moro Peña tuvo lugar en el Módulo Norte de Comodoro Rivadavia. Los sujetos venían en un colectivo “Andesmar”, en donde la Policía requisó a la mujer que debajo de su ropa tenía una especie de “pañal" costurado con 15 cilindros con cocaína y un peso total 3.521 gramos. En tanto, Del Moro Peña, con igual sistema de ocultamiento, traía 15 cilindros de cocaína con un peso de 3520 gramos.

En uno de los mensajes de los teléfonos secuestrados a uno de los ciudadanos venezolanos se leía: “el miércoles salgo a Argentina a llevar droga... la ropa me la compran ellos... por eso me llevo esa chaqueta para disimular”.

Mientras, el ciudadano dominicano se comunicaba del otro lado y les decía: “Cuando tenga tiempo me mandas los documento para comprarte el pasaje de Mendoza a Comodoro... con ese código retiras los boletos... sale el sábado”.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico