Condenas por abigeato

El juez Alejandro Rosales dictó sentencia en el marco de un juicio realizado contra dos personas de Río Mayo, acusadas por el delito de abigeato agravado en grado de tentativa.

Estableció que Ismael Payaguala es autor penalmente responsable y lo condenó a un año y cuatro meses de prisión, de cumplimiento efectivo. También le endilgó responsabilidad a un menor de edad.
En la sala de audiencias de la Oficina Judicial se desarrolló la audiencia de lectura de la sentencia judicial. Allí el juez Alejandro Rosales dio lectura a la parte resolutiva de su fallo. En este sentido indicó que el acusado, Ismael Payaguala (26), fue hallado autor penalmente responsable del delito tipificado como abigeato agravado, por la participación de menor de edad, en grado de tentativa y en calidad de autor (artículos 167 ter, 41 quater 42 y 45 del Código Penal).
En consecuencia, deberá cumplir la condena de un año y cuatro meses de prisión. Esta pena será de cumplimento efectivo, en función de que el procesado cuenta con antecedentes condenatorios.
Asimismo, el magistrado no hizo lugar a la medida de prisión preventiva solicitada por la fiscal Laura Castagno por entender que no se hallaban los requisitos exigidos por la norma.
En tanto, para el co imputado en esta causa -que tenía 17 años cuando ocurrió el hecho- dictó la declaración responsabilidad penal y dispuso que debe cumplir de medidas socioeducativas.
El tratamiento tutelar para el joven no puede ser inferior a un año y en principio debe cumplir con la continuidad de sus estudios de nivel primario, en su lugar de detención.

LO QUE PASO

El Ministerio Público Fiscal investigó los hechos que ocurrieron el 10 de febrero de 2016, aproximadamente a las 20:20 en el establecimiento ganadero “La Lucía”, ubicado a unos 6 kilómetros de la localidad de Río Mayo.
En esa oportunidad los acusados sustrajeron 6 animales ovinos. En el momento en que se encontraban realizando las tares de faenado, fueron sorprendidos por el encargado del campo cuando recorría el lugar a caballo.
El empleado rural los persiguió a través del campo, mientras se comunicaba con su teléfono celular con su hijo y la policía.
En este contexto, fue el hijo del encargado quien a bordo de una moto y a la vera del río Mayo, interceptó y reconoció a los imputados. Los sospechosos continuaron su fuga, corriendo hacia un cerro. Al arribar el personal policial se intentó ubicarlos, pero al caer la noche los acusados lograron ocultarse y darse a la fuga.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario


Las Más Leídas del Patagónico