Un pervertido confesó que manoseó a su propia hija adolescente y en un juicio abreviado fue condenado a tres años de prisión en suspenso. La sentencia no lo lleva a la cárcel, aunque tiene que cumplir pautas de conducta para que la condicionalidad de la pena no se convierta en efectiva.
La denuncia la efectuó la mamá de la menor, entonces de 14 años, luego que ella misma le contara lo sucedido. Un audio en el que el hombre admitió su culpa fue clave para confirmar el hecho.
En principio CJCG (así lo identificaron al hombre) fue acusado por “conducta gravemente ultrajante”, pero luego la madre aportó nuevos datos que permitieron atenuar la calificación por “abuso sexual simple agravado por el vínculo”.
El ataque ocurrió a fines de 2020 en el domicilio que la familia ocupaba en Cincos Saltos, provincia de Río Negro. Fue durante una madrugada, mientras la víctima dormía, y el padre le tocó los pechos y la cola.
Según La Mañana de Neuquén el proceso judicial derivó en un juicio abreviado propuesto por el fiscal Gustavo Herrera y el defensor de CG, Juan Pablo Piombo, con la adhesión de la defensora de Menores, Alicia Merino y la aceptación de la denunciante, quien incluso quería una sanción más leve.
Más allá del reconocimiento del abuso por parte del acusado, los investigadores habían reunido elementos de prueba que sostenían la imputación.
Fue relevante el testimonio de la niña en cámara Gesell, como también el de su núcleo familiar, su madre, un tío y una tía, quienes escucharon su relato. También pesó lo manifestado por los profesionales que brindaron asistencia con la mamá y la jovencita.
Sin embargo, resultó significativo, como prueba directa, un audio que presentaron en la denuncia en el que se reprodujo una conversación en la que CG le reconoce a su hija que la había manoseado y le expresa: “El día que vos quieras saber por qué te toqué, yo te lo voy a contar”.
