Conflicto de UOCRA con una empresa
Mientras los trabajadores de la construcción reclamaron el pago de salarios adeudados, con una quema de cubiertas, desde la empresa se denunciaron numerosos destrozos en las instalaciones.

Esta mañana alrededor de las once, un grupo de trabajadores de UOCRA se apostó en pleno corazón del barrio Roca, en la intersección de Carlos Gardel y Jornada. Allí tiene domicilio la empresa Metal Testing, prestadora de servicios de Manpetrol.

Hernán Martínez, el secretario de prensa de UOCRA en diálogo con El Patagónico señaló que el reclamo es "por haberes adeudados a los 20 trabajadores que prestan servicios para Metal". No se abonaron los seis mil pesos mensuales que se consiguieron acordar en la última negociación salarial, ni los tres mil pesos que correspondían con el abono del aguinaldo del primer semestre.

Además, desde el gremio advierten que "hay compañeros encuadrados en el convenio 7675 cuando deberían estar en el convenio 545 porque son compañeros que están trabajando en el yacimiento, y hay algunas falencias en seguridad e higiene".

No obstante, remarcó Martínez, que lo más preocupante es que "se cerró el diálogo con el gremio y la empresa denuncia que se va a ir". Hasta el mediodía, todavía no había tomado intervención en el caso la secretaría de Trabajo y los trabajadores advirtieron que continuarán en el lugar hasta que haya una respuesta a su reclamo.

El piquete que se levantó en zona urbana afecta a los vecinos por la presencia de humo de la quema de cubiertas a pocos metros del colegio 105.

LA EMPRESA DENUNCIA DESTROZOS

"La empresa al personal no le debe un peso. Hoy vinieron y cortaron el teléfono, rompieron cámaras de seguridad, pintaron paredes y pusieron agravios. Ellos reclaman el pago de una cuota para el Sindicato que no está homologado para la UOCRA. También piden el pago de una colaboración de la empresa hacia el gremio", explicó personal de Derechos Humanos de la empresa.

"Lo que nos duele no es el daño físico ni moral, sino haber molestado a los vecinos. Acá se prendieron fuego gomas y discutieron con la gente. Nos puso mal no poder salir a hablar con el vecino para que entienda que es una medida tomada por ellos. No pueden hacer este tipo de desmanes, nos parece bien que reclamen el salario, apoyamos a los gremios, pero no pueden hacer este tipo de cosas. Si tenemos alguna diferencia nos sentamos a hablar", afirmaron.

También, explicaron que "las mismas cámaras que rompieron fueron las que sirvieron para detectar quien se robo el auto en Carlos Gardel y Jornada, donde asaltaron a una familia y estas cámaras pudieron identificar a las personas que hicieron eso. Ahora no sirven".

Por último, afirmaron que esto "se fue de las manos porque no quisimos hablar, cerramos el diálogo con el gremio y eso desató todo esto".